La APDHA apoya una investigación independiente del bombardeo en Kunduz

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Para la APDHA no es válida ninguna justificación para un auténtico crimen de guerra

 

La Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA) está escandalizada e indignada con la noticia de que el sábado 3 de octubre fue bombardeado y destruido uno de los hospitales de Médicos sin Fronteras (MSF) en Kunduz en Afganistán, en el que han muerto más de 20 personas, incluyendo niños y personal de MSF, y con decenas de heridos. 

 

Queremos recordar cuánto sacrificio, esfuerzo y valentía significa trabajar en las zonas de conflicto y reconocer que desde el inicio de la guerra en Afganistán el personal de MSF fue uno de los pocos que incondicionalmente ha ofrecido sus servicios de ayuda médica e humanitaria a toda la población de este país, apoyando y/o gestionando cinco hospitales en total. El hospital en Kunduz fue uno de ellos, que MSF abrió en 2011 para ofrecer gratuitamente los únicos servicios de traumatología y cirugía en toda la región del noreste de Afganistán, y que en el momento de ser bombardeado tenía alrededor de 200 personas dentro.

 

También queremos recordar que los hospitales y su personal médico están protegidos explícitamente por las leyes humanitarias internacionales. El bombardeo del hospital de Kunduz representa la más grave violación de estas leyes, y no se puede ver de otra forma sino como un auténtico crimen de guerra, para el que no caben pretextos ni excusas. 

 

Nos indigna profundamente ver cómo los gobiernos de EE.UU. y de Afganistán cambian cada día sus versiones respecto a la tragedia ocurrida, sin ser capaces de asumir la responsabilidad y tomar las medidas adecuadas y correctas. Estamos hartos y cansados de ver como los ataques de este tipo hacia personas civiles y/o personas vulnerables finalmente se justifican simplemente como ‘errores’ o como ‘daños colaterales’. Sin más. Hemos visto en múltiples ocasiones a las autoridades de EE.UU. actuando de esta forma. Esta vez, con el hospital de Kunduz, con todo lo que representaba, con todo el servicio que ofrecía, cuando incluso MSF había proporcionado en varias ocasiones las coordenadas exactas a todas las partes  involucradas en la guerra. No valen justificaciones como las proporcionadas, ni de ningún otro tipo; para la APDHA son totalmente inaceptables e intolerables. Además, no podemos olvidar que este crimen de guerra hacia los civiles es sólo uno de los muchos provocados desde que EE.UU. inició la guerra en Afganistán en 2001, en la que ya han muerto, como poco, cientos de miles de personas, como lo indican distintas fuentes de investigación.

 

Desde la APDHA queremos expresar nuestro máximo apoyo a MSF en su búsqueda de la verdad. Apoyamos totalmente su petición de llevar a cabo una investigación transparente y totalmente independiente de las autoridades de EE.UU. y de Afganistán. También esperamos que el Gobierno español y la Unión Europea hagan todo lo posible para apoyar MSF en su investigación y lucha para encontrar y sancionar a los responsables de lo ocurrido, y para que un crimen de guerra de este tipo no vuelva a ocurrir nunca más.