11 octubre. Día Internacional de la Niña

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Según datos de UNESCO, se estima que 65 millones de niñas en edad de cursar educación primaria secundaria no van a la escuela.

De ellas, 18, 6 millones viven en África Subsahariana y 9 millones de éstas nunca irán al colegio.

La educación de niñas supone transformar sus vidas e impulsar el desarrollo de las sociedades en las que viven, permitiéndoles salir de la pobreza, reducir la mortalidad infantil y favorecer el crecimiento económico.

El cumplimiento del Objetivo de Desarrollo Sostenible 5 de igualdad de género es el fundamental pero no el único para promover la equidad en todos los ámbitos del desarrollo, ya que el ODS 4 propone también una meta concreta de igualdad en el acceso al derecho a la educación de las niñas y mujeres.

Los sueños de Michel Anche, una niña de 12 años de Haití, son los mismos que los de todas las personas: “ser alguien”. Haití apenas se estaba recuperando del fuerte terremoto del año 2010 cuando el pasado martes 4 de octubre el ciclón Matthew, el más fuerte en el océano Atlántico en casi una década, arrasó la costa suroeste del país.

Hoy, 11 de octubre se celebra el Día Internacional de la Niña, con el objetivo de reconocer los derechos de las niñas y promover su empoderamiento y el cumplimiento de sus derechos humanos.

Informe de Entreculturas sobre la importancia de la educación para lograr la igualdad entre géneros: las_ninaas_a_clase

El terremoto de 2010 en Haití tuvo dos grandes consecuencias en la vida de Michel Anche: por un lado, su familia lo perdió todo y, por otro, le tuvieron que amputar la pierna izquierda, lo que provocó que su madre la ocultara, con afán de protegerla en medio del contexto hostil y de violencia. Tras el terremoto, Fe y Alegría, con el apoyo de Entreculturas, creó una escuela en medio del caos: la escuela Canáan. Desde el primer día que se abrió la escuela, con 338 niños y niñas, Michel Anche, a sus siete años, se escondía cada mañana tras unos arbustos, en la parte trasera de las tres aulas prefabricadas. Cuando la profesora se percató de su presencia, intentó invitarla a entrar en clase, pero ella siempre conseguía escabullirse pese a caminar con muletas. Finalmente las profesoras dieron con su casa y, a día de hoy, Michel Anche está cumpliendo su sueño de ir a la escuela. Michel Anche tiene claro que quiere ser alguien y que la escuela es el lugar para lograrlo. Pero, según el Instituto de Estadística de UNESCO, en Haití, con una población estimada de 703.000 niñas en edad de atender la escuela primaria, sólo el 52% de ellas asiste a la escuela.

Baranaka, que nació en pleno conflicto de Sudán del Sur, también tiene claro que quiere ser alguien en la vida y tiene la suerte de asistir al programa de aprendizaje temporal del Servicio Jesuita a Refugiados. En África Subsahariana, 18, 6 millones de niñas no van al colegio y 9 millones de ellas nunca lo harán. “Ir al colegio es muy importante, estoy feliz cuando estoy en la escuela. No estoy feliz cuando hay luchas. De mayor quiero ser doctora para salvar vidas”.

La educación de las niñas, factor clave para la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible

La educación en estos contextos de emergencia, ya sea por conflicto como en Sudán del Sur o por desastres naturales, como en Haití tras el terremoto y tras el paso del huracán Matthew, es fundamental. La educación es clave para normalizar la vida de estas personas, ya que ofrece futuro, combate la pobreza y favorece la paz y el desarrollo sostenible. Pero además, en cualquier contexto la educación de las niñas supone transformar sus vidas e impulsar el desarrollo de las sociedades en las que viven, permitiéndoles salir de la pobreza, reducir la mortalidad infantil y favorecer el crecimiento económico. Según datos de UNESCO, se estima que 31 millones de niñas en edad de cursar educación primaria y 34 millones de niñas en edad de cursar educación secundaria no van a la escuela, viendo reducidas sus posibilidades de tener un futuro digno y socavando su potencial para contribuir a la sociedad. Además, de los 263 millones de niños, niñas y jóvenes que no van al colegio, 25 millones nunca lo harán, de los cuales 15 millones son niñas y 10 millones son niños.

El año pasado la comunidad internacional adoptó los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), 17 objetivos, 169 metas y 300 indicadores a cumplir en el plazo de 15 años. La promoción de la igualdad de género se materializa en el ODS 5, pero no es el único, ya que el ODS 4, sobre educación de calidad, incluye una meta centrada en la igualdad de género en la educación. Sin embargo, hay un largo camino por recorrer antes de alcanzar la igualdad de género: un tercio de los países no han logrado la paridad en educación primaria, la mitad no lo han conseguido en educación secundaria inferior, y tres cuartas partes en educación superior. La disparidad por género se acentúa más en niveles de educación secundaria que en primaria.

Las particularidades de la situación política en España han afectado a la implementación de medidas concretas en los Objetivos del Desarrollo Sostenible para 2030. A la falta de gobierno se suma la ausencia de un enfoque estratégico de coherencia de políticas para poner en marcha los mecanismos de implementación de los ODS fuera y dentro de España. Lograr que la educación sea un instrumento transformador de vidas, de manera que las niñas y los niños se conviertan en personas que contribuyen a una sociedad más justa y equitativa, en paz y hagan sostenible el desarrollo. La paradoja y el reto están en entender que no hay un futuro nuevo si no hay un futuro para Michel Ange o para Baranaka.

Empoderando a las niñas

Entreculturas apuesta por la transformación hacia un horizonte de justicia y equidad entre mujeres y hombres, de ahí que la cuestión de género suponga un enfoque transversal en sus estrategias y líneas de acción, desarrollando iniciativas específicas para la mejora de las condiciones de vida de niñas y adolescentes en situaciones de gran vulnerabilidad.

Un ejemplo de ello son los proyectos que se están apoyando en el marco del “Fondo La Luz de las Niñas”, una iniciativa con la que se nombra, se denuncia y se sensibiliza a la población sobre la vulneración de derechos que soportan las niñas, jóvenes y mujeres.

Otro ejemplo es todo el trabajo que se lleva a cabo en centros mediante la educación para el desarrollo en diversas temáticas. Para el Día Internacional de la Niña, Entreculturas pone a disposición de docentes una Unidad Didáctica para trabajar en este tema.