Amnistía Internacional y la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos piden su inmediata liberación
Amnistía Internacional (AI) pidió antes de ayer la liberación inmediata e incondicional de más de 30 mujeres activistas que fueron detenidas el domingo 4 de marzo cuando protagonizaban una manifestación pacífica en Teherán, probablemente para disuadir a otras activistas de que organcen actos con motivo del Día Internacional de la Mujer, el 8 de marzo, informó AI en un boletín.
Las mujeres fueron detenidas a las puertas de la sede del Tribunal Revolucionario de Teherán, donde se habían concentrado para protestar por el juicio de cinco mujeres acusadas en relación con una manifestación celebrada el 12 de junio de 2006 para reivindicar la igualdad de derechos entre mujeres y hombres en la legislación iraní.
Las fuerzas de seguridad dispersaron violentamente la manifestación de junio y detuvieron al menos a 70 personas.
Entre las personas detenidas en la manifestación del 12 de junio de 2006 estaban Fariba Davoodi Mohajer, Shahla Entesari, Noushin Ahmadi Khorassani, Parvin Ardalan y Sussan Tahmasebi. Todas ellas habían sido citadas para comparecer ante la Sala Sexta del Tribunal Revolucionario de Teherán por cargos de «propaganda contra el sistema», «actuar contra la seguridad nacional» y «participar en manifestación ilegal».
CAMPAÑA CONTRACORRIENTE
En agosto de 2006, activistas iraníes de los derechos de las mujeres emprendieron la Campaña por la Igualdad, destinada a reunir un millón de firmas entre la población iraní a favor de la introducción de cambios en la legislación y del fin de la discriminación legalizada contra las mujeres.
En las últimas semanas la ciudadanía iraní ha tenido dificultades para acceder a la información sobre la campaña debido a que las autoridades iraníes han filtrado el acceso al sitio Web de la campaña en varias ocasiones.
Amnistía Internacional apoya esta campaña, y el Día Internacional de la Mujer emitirá una declaración conjunta en favor de la igualdad de derechos para las mujeres en Irán con la abogada y destacada activista de derechos humanos iraní Shirin Ebadi, galardonada con el premio Nobel de la Paz en 2003.
La Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Louise Arbour, expresó ayer igualmente su gran preocupación por el arresto de las mujeres activistas congregadas pacíficamente frente al Tribunal Islámico Revolucionario en Teherán.
En un comunicado, Arbour subrayó que ejercían sus derechos de libertad de asamblea y libertad de expresión, y recordó que Irán es parte de diversos pactos y convenciones internacionales que protegen los derechos civiles y políticos.
Irán debe adherirse a las obligaciones legales asumidas en esos tratados internacionales Derechos Humanos y respetar las garantías fundamentales sin discriminación, recalcó la Alta Comisionada.
Del mismo modo, la experta instó al gobierno iraní a ratificar otros instrumentos de derechos humanos, especialmente la Convención para la Eliminación de Discriminación a la Mujer.
Por otra parte, en conferencia de prensa en Ginebra, Arbour consideró que el Consejo de Derechos Humanos debe crear un mecanismo creativo para responder a los gobiernos que se nieguen a cooperar con este órgano de la ONU.
























