Centenares de palestinos refugiados en Siria se han visto obligados a huir al vecino Líbano por la presión de los enfrentamientos armados en ese país. Mujeres y niños se hacinan en el campamento de Shatila con pocas comodidades y peores condiciones de vida. Sin dinero, sin medios para conseguirlo, sin escuela, sin nada.
Mariam ha buscado por los colegios de la zona para que Ahmed pudiera recuperar algo de su ritmo pero no es fácil. Las clases en Líbano son en inglés y él solo habla árabe… Tiene por delante un largo e incierto camino.
























