Con un alto el fuego frágil en Líbano del sur, UNICEF y otras agencias de Naciones Unidas intensifican sus esfuerzos para llevar ayuda humanitaria a las decenas de miles de personas desplazadas que regresan a sus pueblos.
Se calcula que más de 200.000 desplazados ya están regresando a sus hogares, muchos de ellos para encontrarse con sus casas, comunidades y formas de vida destruidos. Las escuelas y otros centros que habían sido ocupados por familias desplazadas tanto en Beirut como en otros lugares están siendo abandonados. Muchos refugiados que escaparon a Siria también han comenzado el largo viaje de regreso a casa.
Quizás el peligro más inmediato que espera a las personas que regresan es el gran número de misiles no explosionados y otras municiones que se han encontrado esparcidas en el terreno. Se estima que el 10 por ciento de las municiones lanzadas durante los 34 días de conflicto no han sido detonadas. Muchas de ellas pueden encontrarse inactivas en escuelas, hospitales y casas.
-Los niños y niñas son más vulnerables al peligro porque se sienten atraídos por las cosas y las recogen. Los niños tienen menos conocimientos, son más pequeños que los adultos y están más cerca del suelo, por lo que cualquier explosión los impacta más enormemente,- asegura el Director de Programas de Emergencia de UNICEF, Dan Toole.
UNICEF y otros colaboradores lanzan en Siria y Líbano una campaña de sensibilización pública para alertar a la población – y sobre todo a los padres – de la amenaza de la artillería no explosionada. Se están distribuyendo decenas de miles de folletos y las emisoras de radio y televisión difunden advertencias sobre el peligro de bombas no explosionadas.
La campaña ha sido producida en colaboración con la Oficina Nacional de Desminado, el Ejército libanés, la Universidad de Balamand, el comité de dirección Nacional para la Educación de Riesgos sobre Minas y la Rehabilitación Mundial, el Servicio de Acción de Minas de Naciones Unidas (UNMAS) y el Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas (PNUD). UNICEF Siria ha impreso 50.000 folletos para su distribución entre la población que emigra.
Según UNIFIL y la Oficina Nacional de Desminado, aproximadamente 2.600 artillería (disparos de artillería, misiles, y bombas) fueron lanzadas cada día en Líbano durante el reciente conflicto; el 10de ella (aproximadamente 8.000-9.000 artefactos) todavía podrían permanecer no explosionados.
El Servicio de Acción de Minas de Naciones Unidas (UNMAS) ha informado de un número de incidentes que se relacionan con artillería no explosionada, incluyendo la muerte de un niño en Tyre y ocho civiles heridos por municiones de racimo. Los expertos de UNMAS encontraron ayer al menos 200 bombas de racimo en Tebnin, al sur de Líbano, incluyendo algunas en los terrenos del hospital local. -Dejamos de contarlos cuando llegamos a 200- aseguran los miembros del equipo de UNMAS. El equipo ha comenzado a trabajar en la desactivación de las bombas.
Trabajando en la colaboración con UNMAS, UNICEF es el punto focal de Naciones Unidas para la educación de riesgo sobre minas. En este sentido, proporciona la guías apropiadas para todos los programas sobre minas, trabajando estrechamente con otros colaboradores nacionales y de Naciones Unidas en Líbano. UNICEF también lleva a cabo la rehabilitación de afectados por minas, incluyendo la atención psicosocial, la rehabilitación física y la educación para aquellos con alguna discapacidad.
























