En los últimos años ha aumentado mucho el número de tiendas y entidades dedicadas al comercio justo en España. Pero el movimiento necesita reflexionar para saber adónde va y qué hacer en cuestiones como la certificación y la venta.
Desde que en 1995 se puso en marcha la Coordinadora Estatal de Comercio Justo, esta organización ha sido el espacio de referencia para las entidades que en todo el Estado español trabajan en este ámbito. O por lo menos lo era hasta marzo de 2004.
Hace dos años, el debate entre las organizaciones miembros de la Coordinadora sobre si aprobar o no el llamado sello FLO, que certifica que un producto ha sido elaborado en condiciones justas, rompió el consenso en el seno de la Coordinadora y derivó, en febrero de este 2006, en la creación del Espacio por un comercio Justo, otra plataforma que aglutina una treintena de tiendas, importadores y ONG del sector.
De esta situación parte ¿Adónde va el comercio justo?, un libro publicado por la Red de Consumo Solidario que pone sobre la mesa las cuestiones más polémicas a las que se enfrenta el movimiento de comercio justo en España y analiza sus retos de futuro.
Como explican los coordinadores de la publicación, Xavier Montagut y Esther Vivas, el objetivo es defender una perspectiva global de comercio justo, que tenga en cuenta la soberanía alimentaria y todo el proceso de producción, distribución y venta de los productos. Sin embargo, en la actualidad hay diversidad de opiniones entre las organizaciones.
























