50 Años de Amnistía Internacional

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El sábado 17 de diciembre, el Centro Cultural La Nau de la Universitat de València acogió el emotivo acto conmemorativo de los 50 años de la organización en el mundo, presentado por la periodista de RNE Pura Gómez.

 

Los activistas de los grupos de Amnistía Internacional de la Comunidad Valenciana, con sede en Alicante, Castellón, Elche, Elda-Petrer, Villena y Valencia, gracias a la colaboración de la Universitat de València y el apoyo creativo y estratégico de Èxit, compartieron un programa de actividades con unas 200 personas, entre las que se encontraban representantes de los grupos políticos y fuerzas ciudadanas. El acto fue clausurado con un concierto de cuerda ofrecido por el grupo Camerata die Jungen Musiker, formado por músicos de la Orquesta Filarmónica de la Universitat de València, que interpretaron piezas de Haydn y Mozart.

 

La conmemoración de los 50 Años de Amnistía Internacional se inició con la presentación de la exposición“Defensores: El testimonio obstinado”, de la fotógrafa Sofía Moro. A continuación, en el Aula Magna, se entregaron los premios del concurso de micro relatos, convocado por el Grupo de Valencia, que tenía como referencia una fotografía, tomada en zona de conflicto, de una mujer protegiendo a unos niños. Después llegó el momento más emotivo de la tarde con el testimonio del ex preso de conciencia español, objeto del trabajo de la organización, el poeta Marcos Ana, que permaneció 23 años en prisión, condenado dos veces a la máxima pena. A través de un vídeo, Marcos Ana transmitió a la audiencia la genuina expresión de lo que es Amnistía: una firma para mantener la esperanza de miles de personas que sufren todo tipo de atropellos. Él, que ha estado en los dos lados, privado de libertad y, cuando la pudo disfrutar, comprometido con la causa de los derechos humanos, envió un mensaje de agradecimiento a todas aquellas personas que con su firma han contribuido y contribuyen a mitigar la tragedia que sufre la dignidad humana en todo el mundo. Y como no podía ser de otra forma, el público pudo soplar las velas de la tarta que apareció en una pantalla con un deseo: “queremos un mundo mejor”.

 

Amnistía Internacional ha recibido, precisamente en estos días, la buena noticia de la liberación de la activista siria de la primavera árabe, Hanadi Zahlout, una de las personas por las que en el pasado 10 de diciembre, Día Universal de los Derechos Humanos, la organización había iniciado una campaña de recogida de firmas dirigidas al presidente sirio, solicitando su liberación incondicional.

 

Hanadi Zahlout ha enviado a la organización el siguiente mensaje: “Ya soy libre otra vez, he vuelto a respirar a través de mi bolígrafo y a apoyar a las personas oprimidas en mi tierra y en el resto del mundo. Me siento agradecida por lo que habéis hecho por mí y por todos los sirios y sirias que merecen libertad. Espero que me sea dado el tiempo para vivir y ser testigo de un mundo que respire libertad a través de todos sus pulmones y corazón”.