250 millones de niños y niñas tienen derecho a aprender

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“Lo que más me gusta del colegio es que cuando yo entré, no sabía leer ni escribir, y aquí he aprendido”. Este es el testimonio de Cristina, alumna del colegio Fray Luis Amigó, en Colombia. Cerca de 250 millones de niños y niñas en edad de cursar educación primaria no saben leer, escribir, o hacer operaciones matemáticas básicas; bien porque no tienen acceso a la educación primaria (es el caso de 57 millones de niños y de niñas), bien porque la abandonan tempranamente o, porque la calidad es tan deficiente que no adquieren los aprendizajes básicos que les permitirán desenvolverse en la vida.

Esta mañana Entreculturas y la Agencia Española de Cooperación Internacional al Desarrollo (AECID) han presentado en el Centro Cultural Conde Duque de Madrid el Informe “Derecho a aprender: educación de calidad, educación transformadora”. Dicho estudio aborda de manera integral el concepto de educación de calidad, entendiendo que la educación debe asegurar la adquisición de las habilidades básicas para la vida, debe permitirte aprender, debe ser equitativa y no discriminatoria y promover una ciudadanía crítica. La calidad es parte inherente del derecho a la educación.

La presentación ha contado con la presencia de Francisco Gutiérrez, representante del Área de educación de AECID, quien abría la charla poniendo de manifiesto que “los esfuerzos de la cooperación internacional y Española en relación al derecho a la educación, están pasando de garantizar el acceso a la escuela de todos y todas a ir más allá, centrándose en que la educación que se recibe sea de calidad”.

La calidad educativa se refiere, en palabras de Valeria Méndez de Vigo, Responsable de Estudios e Incidencia de Entreculturas, en “contar con recursos adecuados, en escuelas seguras y libres de violencia, con curriculos flexibles y adaptados al contexto social, cultural y educativo, promoviendo la relación de la escuela con la comunidad educativa, y fortaleciendo a los equipos directivos y al profesorado”. Del mismo modo, Valeria Méndez de Vigo afirmaba que “no puede hablarse de educación de calidad sin dos ejes principales; la equidad en la educación y la participación tanto de los docentes y de las comunidades en la gestión de la escuela, como de los propios alumnos y alumnas, como de la sociedad civil organizada a nivel más macro para la influencia en las políticas públicas educativas”.

Niños, niñas y jóvenes de todo el mundo sueñan con recibir una educación de calidad que mejore su vida y la de sus familias. Pero normalmente, este sueño se frustra por causa de una educación deficiente. Especialmente, esto sucede entre las familias afectadas por pobreza y
exclusión, o pertenecientes a colectivos vulnerables, como son: los niños y niñas que se
ubican en zonas rurales, los niños y niñas de la calle, los que viven en países afectados por conflictos armados, en situación de refugio o desplazamiento, aquellos pertenecientes a minorías étnicas o con discapacidades.

El informe presenta tres estudios de caso de experiencias educativas del trabajo de
Entreculturas en Venezuela, Colombia y España. El primero de ellos lo explicaba Jesús Morales, docente de Fe y Alegría Venezuela quien, a través del Programa de Formación permanente de docentes que este centro lleva a cabo, dejaba constancia de la “importancia de la formación del profesorado como agentes de transformación”. La segunda experiencia de la mano de Nicolás Riveros, experto en Educación de Calidad del Colegio Fray Luis Amigó en Colombia,
ver la importancia de que el centro educativo “sea consciente del contexto en el que se
ubica, y adapte sus currículos a las necesidades de esa sociedad, que en el caso de este colegio era integrar a una alto porcentaje de personas con necesidades especiales en el ámbito educativo”. El último de los estudios, presentado por Irene Ortega, Responsable de Educación de Entreculturas, habla sobre la experiencia educativa de dos colegios en España, el Colegio la Paz de Albacete y el Colegio Padre Piquer de Madrid. Ambos colegios tienen dos características comunes “se encuentran situados en barrios en contextos de pobreza y de exclusión social y ambos, tienen una fuerte apuesta por instaurar modelos educativos innovadores en sus aulas”.
Estos colegios han demostrado que “las personas no aprendemos del mismo modo, y que hay que facilitar al alumnado varias maneras de aprender lo mismo, para que cada uno, en función de sus capacidades, aprenda con aquella que le es más afín”, afirmaba Irene Ortega.

Valeria Méndez de Vigo hacía referencia a los innegables avances en el acceso a la educación primaria en los últimos años. Aun así, se han estancado desde 2010 como consecuencia directa de los recortes en la ayuda destinada a educación básica. Según datos de UNESCO, entre 2010 y 2011, la ayuda internacional a la educación disminuyó en un 7%. Es importante hoy reivindicar las luces de la cooperación española y el impacto positivo que ha tenido y tiene en las vidas de las personas más pobres y marginadas y de las sociedades y países en que se integran, ahora que, a nivel nacional, la cooperación española está en riesgo de desaparecer; los recortes acumulados en la Ayuda al Desarrollo española superan el 70% desde el 2008.
Desde Entreculturas se afirma la necesidad de situar a las personas más vulnerables en el centro de las políticas públicas, sobre todo, en tiempos de crisis y de invertir en educación como la mejor manera de transformar sus vidas y las sociedades en las que se integran.

Enlaces e información de interés:

– RECURSOS PARA PRENSA E INFORME: https://app.box.com/s/al6vjnqtkvon80xz71lv
– Enlace a las fotos de la presentación https://www.dropbox.com/sh/ybkruq8jo0vjs87/YvVqUWfRnM#/

Esta actividad se enmarca en los actos de celebración del 25 aniversario de la Agencia
Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), y en concreto de la
exposición cooperaciónESdesarrollo que se exhibe en el Centro Conde Duque de
Madrid hasta el 6 de enero de 2014. CooperaciónESdesarrollo es una experiencia visual de aprendizaje, una oportunidad de participación, que permitirá al espectador explorar y
descubrir la labor de la Cooperación Española y su impacto, canalizando la solidaridad de la ciudadanía en un mundo interconectado.