Enfoque de género, de puertas para adentro

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Taller de Solidaridad es un ejemplo en la implementación de políticas de género dentro de la entidad, con una composición femenina del patronato de 3/4 partes, el doble de la media de las ONGD´s españolas.*Taller de Solidaridad apuesta por el acceso de las mujeres al control de recursos materiales, intelectuales y culturales, como medio para incrementar su propia capacidad y fortaleza, ganar influencia y participar en el cambio social.Después de algo más de un siglo de celebración del día internacional de la mujer, no ha bastado para que todavía en amplias zonas del mundo, las mujeres sigan sufriendo la discriminación en el ejercicio efectivo de sus derechos.

Madrid, 6 de marzo de 2013. Taller de Solidaridad, ONGD promovida por las Siervas de San José desde su creación en 2001, se planteó como reto llevar a la práctica el Objetivo 3 del Desarrollo del Milenio“Promover la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres”. Desde el año 2012 cuenta la entidad con una Política de Género que atraviesa transversalmente su quehacer diario, tanto en el Norte como en el Sur.La equidad de género y la consideración de la mujer se establecen como un  elemento crucial en la promoción del desarrollo.

Desde el año 2001 Taller de Solidaridad ha beneficiado a más de 216.000 personas en 160 proyectos de cooperación para y con la mujer en 12 países de 4 continentes.Con más de 165 personas asociadas y 60 voluntarias, la ONGD trabaja en el área de cooperación, sensibilización, comercio justo y fomento del voluntariado.

El Patronato de Taller de Solidaridad está compuesto en su mayoría por mujeres (de 8 miembros 6 son mujeres), porcentaje que representa el 80% de una composición femenina. Según datos de la CONGDE en su informe Anual* la composición media de las ONGD´s españolas en su órgano de gobierno se distribuye con un 60% hombres, 40% mujeres. En el caso de la Presidencia este número se eleva al 70% de hombres frente al 30% de mujeres.

Rafa Veiga, Coordinador de Taller de Solidaridad añade:“Desde hace dos años, tenemos activa la campaña Mujeres Soñadoras para visibilizar a la mujer como agente de cambio, capaz de multiplicar en su comunidad los beneficios que genera su participación en un proyecto de cooperación. Queremos con esta campaña, ofrecer el lado más luchador y de fortaleza de la Mujer, incidiendo en su capacidad para reponerse, reinventarse y transformar las injusticias.”

Política de Género que define transversalmente el valor de la ONGD

El compromiso con la equidad de género parte del propio funcionamiento interno de la Fundación y del análisis de su Plan Estratégico 2010-2014. El Género en Desarrollo, es uno de los puntos clave de los proyectos de cooperación. Cobran especial relevancia aquellos proyectos de cooperación donde la mujer no sólo accede a los recursos, sino que además cobra un papel relevante en el acceso a los mismos.

Taller de Solidaridad apuesta por el acceso de las mujeres al control de recursos materiales (físicos, humanos o financieros, como el agua, la tierra, las máquinas, los cuerpos, el trabajo y el dinero), intelectuales (conocimientos, información e ideas) y culturales (facilidades para generar, propagar, sostener e institucionalizar creencias, valores, actitudes y comportamientos) como medio para incrementar su propia capacidad y fortaleza, ganar influencia y participar en el cambio social.

En la actualidad, Taller de Solidaridad se encuentra en un proceso de actualización de la política de género, centrado en la institucionalización de la estrategia de Género en Desarrollo y en el cambio del enfoque de “mujer” a “género”.

Rocío Fernández Treviño, Técnica de Proyectos y Responsable de Igualdad de Género de Taller de Solidaridadañade:Nuestra propuesta,  es actuar para conseguir un desarrollo alternativo y construir sociedades estructuradas sobre bases democráticas, participativas e igualitarias, donde las mujeres no sean vistas como sectores vulnerables y pasivos o como recursos útiles, sino como agentes activas del cambio, de lo que se deduce la necesidad de escucharlas tanto en el diseño de las estrategias y políticas de desarrollo como en la planificación, gestión y evaluación de los proyectos.

En este marco, el empoderamiento se torna en una estrategia básica para mejorar la participación de las mujeres en el desarrollo y una meta a la que llegar, mediante la acción individual y colectiva de las mujeres.

De acuerdo con este enfoque, la equidad de género para Taller de Solidaridad es un asunto crítico del desarrollo humano que precisa eliminar las barreras jurídicas, económicas, políticas y culturales que impiden el ejercicio de iguales derechos.

Ejercicio efectivo de los derechos de la Mujer: voluntad política

Tanto la Declaración del Milenio de las Naciones Unidas* como el décimo aniversario de la Plataforma de Acción de Beijing, marcan pautas para ver la evolución de la mujer en el mundo.

Rocío Fernández Treviño, Técnica de Proyectos y Responsable de Igualdad de Género de Taller de Solidaridadañade:Vemos que si los gobiernos y los responsables de implementar políticas públicas no ponen más atención al empleo y a su relación con la pobreza, la campaña para reducir la pobreza no tendrá éxito, y la esperanza de lograr la igualdad de género fracasará debido a la creciente inseguridad económica de las Mujeres.

Rafa Veiga, Coordinador de Taller de Solidaridad añade:No se necesita tan solo tomar consciencia de la situación de la mujer en los distintos países, se precisa, igualmente de una puesta en acción de políticas y estrategias que integren acciones para reducir esa situación de desigualdad mundial de género.

 

Datos de ONU Mujeres sobre las ventajas del empoderamiento económico*

La ONGD denuncia la discriminación a la que se enfrentan las mujeres en el ámbito de lo público y privado. La razón es una mera cuestión de género que marca cada día más desigualdad.

A escala mundial, en julio de 2013 habían 37 Estados donde las mujeres representaban menos del 10 por ciento del total de las y los parlamentarios en cámaras individuales o cámaras bajas.Cuando más mujeres trabajan, las economías crecen. Si las tasas de empleo remunerado de las mujeres se incrementaran hasta equipararse a las de los hombres, se calcula que el producto interno bruto de Estados Unidos sería un 9 por ciento mayor, el de la zona del euro aumentaría un 13 por ciento y el de Japón un 16 por ciento. En las 15 economías en desarrollo más importantes, los ingresos per cápita crecerían un 14 por ciento de aquí a 2020 y un 20 por ciento hasta 2030 La productividad por trabajador podría incrementarse hasta en un 40 por ciento si se eliminaran todas las formas de discriminación contra las mujeres trabajadoras y directivas.Las mujeres representan casi los dos tercios de los 776 millones de adultos analfabetos del mundo. El porcentaje de niñas en edad escolar que no asisten a la escuela en las áreas rurales es más del doble que el de las áreas urbanas. En el 60 por ciento de las familias más pobres, una de cada tres niñas no está escolarizada.