Los judíos españoles celebran a partir de esta noche el Yom Kipur

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Yom Kipur o Día del Perdón. Es el día más solemne y sagrado del calendario judío y con él terminan los diez días de reflexión que comenzaron con Rosh Hashaná (el año nuevo que celebramos el pasado 24 de septiembre). 

Este día lo dedicamos al ayuno, la meditación, el arrepentimiento y solicitar el perdón por las faltas cometidas contra  Dios, contra nosotros mismos y contra el prójimo. Yom Kipur proporciona la oportunidad de alterar la conducta y reajustar los valores. 

Desde la víspera de Yom Kipur no se debe realizar ningún trabajo y es obligatorio el ayuno (salvo los niños, las personas enfermas y mujeres embarazadas) que comienza en el ocaso de hoy viernes y termina al anochecer de mañana sábado. 

Prácticamente toda la jornada transcurre en la sinagoga donde los hombres visten el talit, el manto de oración, símbolo de sencillez y pureza. Es el día en que se canta el Col Nidré con el que se solicita la anulación de los votos no cumplidos. 

A diferencia del resto de los días del año, en Yom Kipur se recitan cinco plegarias: al comenzar la jornada (esta tarde-noche), dos mañana por la mañana y las otras dos antes del ocaso de mañana. 

En cada una de ellas se recita el Vidui (confesión) y se implora al Creador que absuelva los pecados y promesas incumplidas. 

Este año Yom Kipur coincide en sábado (shabat), por lo que no se trata de un sábado normal sino el “gran Shabat”. 

El rito religioso concluye con el toque del Shofar (el cuerno de carnero) que marca también el fin del ayuno. La primera comida suele ser particularmente alegre. Hay un sentimiento de gozo y alivio que viene de haber experimentado una jornada de introspección y oración. Es especialmente apropiado buscar en la sinagoga aquellas personas que están solas e invitarlas a sentarse a nuestra mesa.