Adaptarnos a los horarios europeos impulsaría la economía y mejoraría la conciliación laboral y nuestra calidad de vida

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El Instituto Internacional de Ciencias Políticas considera que la entrada del horario de invierno es una oportunidad para modificar nuestros hábitos

El cambio de hora del próximo fin de semana en España debería ser aprovechado como una oportunidad para aproximarnos más a los horarios europeos. Según las estimaciones del Instituto internacional de Ciencias Políticas (IICP) un cambio de hábitos horarios entre los españoles tendría repercusiones positivas tanto para la economía como para la conciliación de nuestra vida profesional con la vida familiar y personal, mejorando nuestra calidad de vida.

España está en un incorrecto huso horario legislado por orden de 7 de marzo de 1940 que pretendía ser transitorio, pero ha perdurado hasta nuestros días. Fue llevado a cabo a fin de que el horario nacional marchara de acuerdo con los de otros países europeos, en particular con el de Francia, que había adelantado también su horario legal. Permanecer en el actual huso horario provoca que al amanecer más tarde y anochecer también más tarde que en el resto de países europeos, el horario laboral español se prolongue más que en los demás países de nuestro entorno, provocando problemas para conciliar la vida profesional, personal y familiar.

La España peninsular tiene actualmente una hora oficial (UTC+1), una hora por encima de la que realmente le correspondería por su situación geográfica en el meridiano de Greenwich (UTC+0), llegando a ser ese desfase de dos horas en el caso de parte de la comunidad autónoma de Galicia. Canarias posee una hora oficial (UTC+0), también una hora menos de la que le correspondería (UTC-1).

Con este horario, se facilitaría una mayor apertura de las exportaciones españolas a los mercados europeos, puesto que al coordinar los horarios de nuestras jornadas laborales con el resto de Europa, se mejorarían nuestras relaciones comerciales facilitando el contacto entre países. Los turistas, que en España contribuyen al 10% del PIB y generan el 12% del empleo, agradecerían dicha modificación sintiéndose menos sorprendidos de nuestro desordenado estilo de vida.

Para el profesor José María Fernández-Crehuet,  miembro del Consejo Académico del Instituto Internacional de Ciencias Políticas y Delegado Internacional de la Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios (ARHOE), “los españoles damos mucha importancia al sol, ajustando nuestro día a día a la hora solar. Con el cambio de hora, acercamos en sesenta minutos nuestra hora oficial a la solar, oportunidad con la que podemos también aproximarnos más al horario europeo, mejorando la conciliación de nuestra vida profesional con la vida familiar y personal, facilitando a la vez modificar algunos hábitos para mejorar nuestra calidad de vida. A partir de este domingo, notaremos que anochece mucho antes. Esa semana, podríamos comenzar la jornada con un desayuno copioso en nuestra propia casa que proporciona ventajas para afrontar todo el día beneficiando nuestra dieta, puesto que el aporte calórico consumido nos sirve para el resto de la jornada. Empezando a trabajar (por ejemplo) a las 9:00h no es necesario a media mañana realizar un parón en la jornada laboral para el 2º desayuno de las 11:00h que actualmente realizamos por no haber desayunado lo suficiente, ganando ya 30 minutos para nuestra vida familiar y personal. Ya que los días van a tener menos horas de luz, podemos también adelantar un poco el almuerzo a partir de las 13:00h y dedicar una hora en vez de dos a una comida más ligera (que no consiste en un sándwich en la mesa de trabajo) de un plato abundante y postre en vez de dos. De esta manera, el estómago no debe realizar una digestión pesada y es más fácil reiniciar el trabajo sobre las 14:00h. Como muy tarde, a las 18:00h, tras una jornada laboral de 8 horas bien aprovechadas (nuestra productividad por hora trabajada actualmente es mucho más baja que la media europea) tendríamos el resto del día, que en invierno tiene menos horas de luz, para nuestra vida personal y familiar, conquistando hasta dos horas extra diarias. Por otra parte, el horario escolar debería adaptarse al horario de los padres, evitando niños con jornada intensiva y padres con jornada partida. Disponer de tiempo para estar con los hijos es clave para su educación y evitar el fracaso escolar. Sobre las 20:30h podríamos cenar y sería la hora donde las principales cadenas ofrecieran sus informativos. El “prime time” de nuestras televisiones debería emitirse en la franja de 21:00h a 23:00h contando entonces con una hora más de sueño que es lo que nos separa del resto de europeos, levantándonos al día siguiente más descansados”.