Fundación Konecta y Fundación DKV Integralia inauguran la IV edición de la Carrera de Formación Profesional en Contact Center para jóvenes sin recursos en Pachacútec (Perú)

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Desde que se puso en marcha, el proyecto ha favorecido la formación e inserción profesional de 122 jóvenes en riesgo de exclusión, algunos de ellos con discapacidad, de los cuales el 86% están trabajando en Konecta Perú.

 

Ambas fundaciones quieren exportar al país andino el modelo de integración laboral que desarrollan con éxito en España.

 

Madrid, 29 de abril de 2015. Cambiar la realidad social de una zona muy desfavorecida de Perú a través de la educación, la formación y el empleo de los jóvenes parece una utopía. Sin embargo, ese ha sido el proyecto que hace ya cuatro años pusieron en marcha Fundación Konecta y Fundación DKV Integralia y que gracias a sus buenos resultados acaba de volver a arrancar.

 

Así, se ha abierto una nueva edición de la Carrera de Formación Profesional en Contact Center para jóvenes sin recursos y/o con discapacidad en Pachacútec (Perú). Durante los próximos meses los alumnos inscritos recibirán formación en materias básicas como historia, geometría, matemáticas o informática y una instrucción más específica en el área de Contact Center. Tras este periodo formativo, todos ellos realizarán prácticas en la sede de Konecta en Lima, con la posibilidad de incorporarse a la plantilla tras dichas prácticas.

 

En total, si sumamos las tres ediciones realizadas y los dos cursos de Contact Center desarrollados en paralelo y dirigidos específicamente a personas con discapacidad, se ha formado a 122 jóvenes en riesgo de exclusión, de los cuales 73 se han integrado en la plantilla de Konecta Perú. Al ofrecerles formación en habilidades específicas del sector, Konecta y DKV pretenden facilitarles el acceso a un trabajo, tanto en el ámbito del Contact Center, negocio en expansión en Latinoamérica, como en otras industrias que requieran de estudios mínimos y/o formación profesional.

 

Desde sus inicios, Konecta está comprometida con el cambio social, ayudando a los más desfavorecidos, facilitándoles el acceso a formación y oportunidades laborales. En palabras del presidente de la compañía, José María Pacheco, esta labor “forma parte del plan estratégico de la empresa que, en su apuesta por la internacionalización, contribuye a través de su Fundación a mejorar los lugares en los que opera”.

 

Este proyecto arrancó en 2012 formando a 37 personas con discapacidad para su posterior inserción laboral en el centro de trabajo que Konecta tiene en Lima, que cuenta ya con una plantilla de 2.000 empleados. Los buenos resultados obtenidos, con 20 personas con discapacidad plenamente integradas en las rutinas de trabajo propias de la empresa, motivaron una acción conjunta más ambiciosa que se ha perpetuado hasta ahora.

 

Desde el año 2008, Konecta colabora con la fundación DKV Integralia en diversos proyectos que una vez implantados en España son extrapolables a otros países, aportando cada empresa sus conocimientos y recursos en aras de este objetivo. Según Josep Santacreu, consejero delegado de DKV Seguros, “el proyecto ha tenido una gran acogida ya que a través de la formación específica en Contact Center, no sólo les facilitamos el acceso a un puesto de trabajo en el sector, sino también en otros sectores que requieren estudios mínimos”.

 

Konecta y DKV, a través de sus fundaciones, aspiran a fomentar el acceso a la formación y al mundo laboral sin ningún tipo de discriminación y con independencia de los recursos de que se dispongan, únicamente valorando la actitud, las capacidades y habilidades de los candidatos. Pero no lo hacen solas, sino que cuentan con el apoyo del voluntariado profesional de Konecta Perú, que se ha volcado en este proyecto impartiendo materias de la formación técnica y aportando parte de su salario al Fondo de Voluntariado Corporativo, para sufragar gastos del material escolar y actividades extracurriculares de los alumnos.