Reducir costos para salvar vidas

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Hemos señalado el 25 de abril como Día Mundial de la Malaria, pero los esfuerzos para prevenir y tratar la enfermedad continúan durante todo el año.


Sabine Brou y su esposo Augustin conocen el miedo que produce la malaria y también las dificultades económicas que acarrea. Agricultores en una aldea rural situada en el Distrito Yamoussoukro de Côte d’Ivoire, tanto Sabine como su hijo Israel sobrevivieron a un grave brote de malaria hace pocos años. Ella recuerda haber pensado que su vida no debería acabar tan pronto. Pero el mosquitero que les hubiese protegido de esa enfermedad potencialmente mortal era demasiado caro. “Antes no dormíamos debajo de un mosquitero”, recuerda. “Cuando no tienes dinero, simplemente duermes así, rodeados de mosquitos”.

Raymonde Goudou-Coffie, Ministro de Salud, dijo que la situación de personas como Sabine y Augustin es la principal preocupación en Côte d’Ivoire, donde hasta hace muy poco tiempo solo uno de cada tres niños dormía bajo un mosquitero. “Es doloroso ver a un niño con apenas uno o dos años enfermo de malaria”, manifestó el Dr. Goudou-Coffie. “Sus posibilidades de sobrevivir son muy bajas porque sus cuerpos no pueden luchar contra la enfermedad”.

La familia Brou y el Gobierno se enfrentaban básicamente al mismo problema: cómo estirar un presupuesto limitado para proteger a su familia –o a millones de familias– de la malaria. En 2014, Côte d’Ivoire se unió a un grupo de países que llevaron a cabo campañas de distribución masiva de mosquiteros a nivel nacional para proteger a sus poblaciones de la malaria: Mozambique compró 5,2 millones de mosquiteros, Chad adquirió 7,3 millones de mosquiteros y Uganda compró 21 millones, en cada caso con el objetivo de conseguir la cobertura universal de mosquiteros para todas las familias en riesgo. Un total de más de 200 millones de mosquiteros –el mayor volumen de mosquiteros jamás entregado en un solo año–fue anunciado para su distribución en todo el mundo en 2014, organizada y financiada por numerosos asociados Casi la mitad, o aproximadamente 100 millones de estos mosquiteros protectores se adquirieron con fondos de subvención del Fondo Mundial. Con este objetivo en mente, era esencial optimizar la adquisición de mosquiteros para asegurar que se pudiese llegar a un mayor número de personas utilizando los recursos disponibles.

Dicho de una manera sencilla, este esfuerzo implicó recurrir a todos los medios disponibles para mejorar una serie de factores relacionados con la adquisición: conseguir menores costos de adquisición de los mosquiteros, cuadruplicar el número de productores que suministraban mosquiteros de calidad garantizada, e interactuar con los fabricantes de mosquiteros para entender sus procesos y limitaciones fue un paso muy importante. Reducir los honorarios cargados por los intermediarios; tener en cuenta como factores las fluctuaciones en los costos de las materias primas, y limitar las variaciones en los mosquiteros—tallas grandes y colores distintos– que permitían que los productores cargaran una prima por los mosquiteros no estándar, fueron medidas que ayudaron a racionalizar la producción y los precios. En Tanzanía, por ejemplo, el simple hecho de optar por un mosquitero más pequeño, de 180 cm en lugar de 210 cm, redujo el costo en US$1 por mosquitero. Resultado: Tanzanía pudo permitirse adquirir 6 millones más de mosquiteros.

Contar con una mayor previsibilidad en todos los aspectos ha sido un plus para los países que compran mosquiteros y para los fabricantes. El compromiso del Fondo Mundial para garantizar la compra de una gran cantidad de mosquiteros facilitó la ampliación de la producción, permitió programar con antelación los pedidos y consiguió que la entrega de los mosquiteros sufriese menos demoras. También redujo los precios. Como resultado de esta situación, asignar US$250 millones para la compra de 80 millones de mosquiteros en 2014 ha significado que la asociación del Fondo Mundial pudo asegurar un costo más bajo, pero justo, por mosquitero, a menos de US$3 la unidad, comparado con los US$5 que se pagaron en 2010.

La campaña emprendida en Côte d’Ivoire para distribuir 13 millones de mosquiteros está prácticamente concluida. Los mosquiteros distribuidos deberían permanecer activos para matar a los mosquitos durante los tres próximos años. Al igual que millones de otros compatriotas, Sabine y Augustin recibieron dos mosquiteros de forma gratuita. Côte d’Ivoire ha conseguido la cobertura universal de mosquiteros para todas las familias en riesgo de contraer la malaria. “Antes, cuando ganábamos un poco de dinero lo gastábamos en el hospital debido a los mosquitos y la malaria”, recuerda Sabine. Pero desde que disponen de mosquiteros que los protegen cuando duermen, la enfermedad ha desaparecido de su hogar. “El dinero que solíamos gastar, ahora lo utilizamos para comprar comida, mejorar nuestras vidas y las de nuestros hijos”.