
Los arquitectos de Granada eligen mañana a los representantes del CACOA y Junta de Gobierno con la Acción Social como principal novedad en los tres programas electorales
Esta vocalía de Acción Social tiene en cuenta la accesibilidad universal, la diversidad de usuario y el diseño para todos por primera vez en un Colegio Oficial de Arquitectos en España
La Ciudad Accesible pide al resto de colegios y asociaciones profesionales que incorporen este área de Acción Social a sus órganos de gobierno por su importancia social y humana
Granada a 25 de mayo de 2015.- Mañana se celebran las elecciones del Colegio Oficial de Arquitectos de Granada con tres candidaturas que optan a dirigir el COAGR durante los próximos cuatro años. Mariela Fernández-Bermejo, directora técnica de La Ciudad Accesible, forma parte de la Candidatura C como candidata a vocal de Acción Social. Esta vocalía es toda una novedad ya que nunca antes se había planteado en el Colegio de Arquitectos, como tampoco en otros colegios profesionales donde tendría que estar siempre presente un área de estas características.
Esta línea de trabajo, sin embargo, viene recogida en los estatutos de todos los colegios profesionales en mayor o menor medida, pero por alguna razón ha sido una cuestión denostada e infravalorada. La Candidatura C con esta apuesta por la mejora de la función social del Colegio de Arquitectos de Granada y de la profesión en sí misma, se posiciona como pioneros a nivel nacional en la materia.
Es cierto que los propios colegios profesionales precisan de una mirada autocrítica y un esfuerzo de adaptación a los nuevos retos sociales, así como a las nuevas políticas de desarrollo profesional con el objetivo de la eliminación de barreras administrativas al ejercicio de la profesión y, sobre todo, al servicio a prestar al ciudadano. Por ello, lo que ahora se plantea desde la Candidatura C al COA Granada bajo una óptica de progreso es, precisamente, reforzar la institución colegial y reconocer la función que realiza, haciendo al colegio partícipe de las políticas de interés social tanto a nivel de ciudad como a nivel de provincia y reforzando el papel del arquitecto como persona implicada a nivel social desde la base.
Esta función social integra aspectos tales como la participación en el enfoque y desarrollo de las políticas de ciudad y provincia; participación en campañas de sensibilización, en desarrollo de las políticas de accesibilidad universal, diseño para todos, sostenibilidad, protección del medio ambiente, movilidad sostenible, etc.; participación en las políticas de inmigración, en cuanto afectan al desarrollo de la propia sociedad del conocimiento; relación de colaboración con asociaciones civiles y profesionales, etc.
Apoyo a la Candidatura C
Por esta vocación de servicio, no solo al colectivo de arquitectos sino a la ciudadanía en general, desde La Ciudad Accesible piden a todos los colegiados granadinos que voten mañana por la Candidatura C, así como al resto de colegios y asociaciones profesionales que tengan en cuenta para el futuro la incorporación de áreas de acción social. Con la victoria mañana de la Candidatura C en el COAGR, Granada será pionera en la implantación de este área que debiera ser modelo transferible para el resto de estructuras colegiales. Esta nueva forma de entender la profesión de un modo más cercano, humano y solidario abre una nueva época en el modo de entender la arquitectura y a los arquitectos. Y como no podía ser de otra manera, La Ciudad Accesible ha estado presente en su diseño e impulso.
Hacia la Responsabilidad Social Profesional (RSP)
Para conseguir todo esto se debe reforzar el carácter de pertenencia de los arquitectos a la llamada Sociedad Civil y destacar el concepto de Responsabilidad Social Profesional. Para todos es conocida la llamada Responsabilidad Social Empresarial (RSE) o Responsabilidad Social Corporativa (RSC), pero este nuevo concepto de Responsabilidad Social Profesional (RSP) va más allá y está muy arraigado con la «necesidad de implicarnos en lo que pasa a nuestro alrededor, de ser conscientes de nuestra responsabilidad como personas y como profesionales y ver que nuestras decisiones afectan al resto de personas que nos rodean», afirma Mariela Fernández-Bermejo.
La ‘Responsabilidad Social Profesional’ es un concepto acuñado por el grupo de trabajo de La Ciudad Accesible desde hace algún tiempo para referirse a la necesidad de ser coherente con la función social que debe desempeñar todo profesional que participa en el diseño de la ciudad en cualquiera de sus fases, no solo para los arquitectos, sino que se hace extensible a todos los profesionales que participan en el desarrollo estratégico de las ciudades.
Este concepto invita a plantear algo que debería estar inmerso en cada uno de los profesionales que hacen posible la ciudad y todos aquellos elementos que interactúan con ella, y es la «responsabilidad social como profesionales». Para que los cambios en el espacio urbano y en los modelos de vivienda o de edificios sean tangibles, tengan suficiente calidad y sean auténticos elementos de la dinamización social, «es necesario que todos los profesionales, ya sean arquitectos, urbanistas, sociólogos, abogados, políticos, y todos aquellos que intervienen en el diseño de la ciudad, sean conscientes de la gran influencia que tienen sus decisiones sobre la vida de las personas», afirma Fernández-Bermejo.
Para ello y según las investigaciones llevadas a cabo por el equipo técnico de La Ciudad Accesible, «es necesario recuperar parte de la gran carga humanística que tienen estas profesiones y que en cierta medida se han perdido en los últimos años. De este modo, los profesionales serán capaces de ver la trascendencia de sus decisiones y de aplicar de modo eficaz y consciente su Responsabilidad Social Profesional».
Sin lugar a dudas, Mariela sentencia que «muchos de los problemas que nos encontramos hoy día en el espacio público y en la edificación, en su utilización y en su diseño, tiene mucho que ver con profesionales poco comprometidos, con un desconocimiento de lo que el espacio público significa para la ciudadanía, con desarrollos rápidos y sin cuidado, y con un modo de entender la ciudad como un mero espacio mercantilizado. Por este motivo, es necesario recuperar la visión holística de una profesión como la de urbanista y sobre todo, recuperar el espacio público como lugar de encuentro, reunión y sociabilización de la ciudadanía, desde la aplicación de la responsabilidad social de los profesionales que intervienen en el mismo y aplicando como principales factores de calidad en el diseño, la accesibilidad universal, la usabilidad y el diseño para todos».
























