El absentismo entre los trabajadores con discapacidad es inferior a la media, según las propias empresas

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IV INFORME ADECCO ABSENTISMO

Una encuesta destierra el anacrónico mito que defiende la no contratación de personas con discapacidad por miedo a bajas laborales


El porcentaje de trabajadores con una incidencia alta de absentismo se sitúa en el 10,4%, cifra que desciende hasta el 6,3% entre aquellos que tienen discapacidad.Esto puede explicarse por los valores intrínsecos que albergan: esfuerzo, afán de superación, capacidad de sacrificio, motivación, etc.  Trasladados a la empresa, se traducen en una alta fidelidad al proyecto y una mayor estabilidad.Además, hay que tener en cuenta que la tasa de actividad de las personas con discapacidad es muy baja (36%), debido en parte a que en muchas ocasiones pueden vivir con las prestaciones que reciben. Por tanto, los que deciden trabajar es porque realmente quieren hacerlo, siendo su implicación muy alta.Si a todo ello añadimos los beneficios fiscales que las empresas tienen al incorporar personas con discapacidad, se concluye que, en términos cualitativos y cuantitativos, su contratación resulta muy rentable para las compañías.A la luz de lo expuesto, se destierra la anacrónica creencia que justifica la no contratación de personas con discapacidad debido al miedo a las bajas laborales. De hecho, un 79% de las empresas no aprecia diferencias en el absentismo de sus empleados, atendiendo al criterio discapacidad.La mayor parte de las empresas (41%) declara que sus trabajadores con discapacidad actúan con responsabilidad, recuperando o compensando sus ausencias y retrasos.

Madrid, 1 de julio de 2015.- El absentismo laboral es un fenómeno que cuesta cada año miles de millones de euros a nuestro país. Además, el “efecto crisis” ha agotado su potencial y el absentismo ha repuntado por primera vez en 6 años, siendo una de las principales preocupaciones para las empresas, al ser un factor que afecta directamente a su competitividad.

Se han realizado numerosos estudios relativos al absentismo, pero apenas existen datos en torno al que se refiere específicamente a los trabajadores con discapacidad. Existe un importante desconocimiento que hace persistir falsas creencias que identifican al trabajador con discapacidad con una mayor tendencia a las bajas laborales. Según Francisco Mesonero, director general de la Fundación Adecco: “estas creencias son producto de clichés históricos y culturales que nuestra sociedad tiene que superar. Aunque se ha avanzado mucho, siguen persistiendo razonamientos bien construidos para argumentar a favor de la no contratación de personas con discapacidad, fundamentalmente por miedo a lo desconocido debido a falta de experiencias previas”.

En este contexto, la Fundación Adecco, en el marco del IV Informe Adecco de Absentismo ha encuestado a una muestra de sus 297 empresas colaboradoras para profundizar en la incidencia del absentismo entre los trabajadores con discapacidad, realizando una comparativa entre éstos y sus empleados a nivel general.

Una conclusión se desprende con claridad: la discapacidad no es un factor que intensifique el absentismo laboral. Muy al contrario, la incidencia del mismo es inferior a la media en todos los supuestos.

Un 79% de las empresas no registra más ausencias entre sus trabajadores con discapacidad

La mayor parte de las empresas encuestadas tienen claro que el criterio discapacidad no influye en el nivel de ausencias de sus empleados. La mayoría -50%- responde con un no rotundo, mientras que un 29% estima que estas diferencias no se experimentan de forma significativa.

Menor incidencia de absentismo entre las personas con discapacidad

En la encuesta realizada a las empresas colaboradoras de la Fundación Adecco, se ha solicitado a las empresas que valoren las situaciones que ocasionan mayor número de ausencias, primero entre los trabajadores a nivel general y después entre los trabajadores con discapacidad.  Llama la atención el hecho de que, en todos los supuestos  (salvo en el específico de personas con discapacidad), la incidencia de ausencias es superior cuando se refiere a la globalidad de los trabajadores, descendiendo entre aquellos que tienen certificado de discapacidad. Traducido a cifras, las opciones “mucha incidencia” y “máxima incidencia”, han alcanzado una media en porcentaje del 10,4% entre todos los empleados, situándose en cerca de la mitad entre aquéllos que tienen discapacidad (6,3%). Las siguientes tablas desglosan esta información, haciéndose más visual y representativa en la gráfica comparativa que presentamos a continuación de las mismas.

 

El menor absentismo entre los trabajadores con discapacidad puede explicarse por los valores intrínsecos que albergan: esfuerzo, afán de superación, capacidad de sacrificio, motivación, etc.  Trasladados a la empresa, traen consigo una alta fidelidad al proyecto y una mayor estabilidad.

Además, hay que tener en cuenta que la tasa de actividad de las personas con discapacidad es aún muy baja (36,6%), debido en parte a barreras sociales y culturales que frenan su acceso al empleo: miedos personales, prejuicios empresariales o sistemas de pensiones que, si bien garantizan unos ingresos mínimos, en algunos casos promueven la inactividad y suponen una barrera para buscar trabajo.

Esta circunstancia es especialmente ilustrativa y pone sobre la mesa una interesante evidencia: las personas con discapacidad que deciden participar en el mercado laboral lo hacen porque realmente quieren hacerlo. Tengamos en cuenta que muchas podrían vivir con las prestaciones que reciben del Estado, pero aún así se esfuerzan por ser parte activa de la economía y de la sociedad,  a través del empleo.

Además, hay que tener en cuenta que, si la contratación ha sido coherente, la discapacidad no ha de suponer un hándicap para el puesto para el que han sido contratados. Por este motivo, el desempeño de su trabajo no  influye en un aumento de las visitas médicas.

Si a todo ello añadimos los beneficios fiscales que las empresas tienen al incorporar personas con discapacidad, se concluye que, en términos cualitativos y cuantitativos, su contratación resulta muy rentable para las compañías.

A la luz de las tablas anteriores, podemos exponer algunas consideraciones:

–        En todos los casos, salvo en el específico de personas con discapacidad, la incidencia de absentismo es superior en la globalidad de los trabajadores, descendiendo en el caso de los que tienen discapacidad.

–        En los 2 grupos analizados, la máxima incidencia de absentismo se encuentra en las bajas por contingencias comunes, aunque éstas se presentan de forma menos intensa entre los trabajadores con discapacidad (un 29% frente al 43% general)

–        A este tipo de ausencias les siguen las relacionadas con problemas leves de salud, que no justifican una baja médica. Nuevamente la incidencia es menor en el caso de los trabajadores con discapacidad (un 19% frente al 23% general).

–        Las ausencias entre los trabajadores con discapacidad sólo son superiores cuando se refieren, precisamente, a tratamientos vinculados a misma. Aun así, el porcentaje medio de alta incidencia no es elevado, situándose en un 14%.

–        La incidencia de absentismo por “efecto lunes” y “efecto puente” es muy inferior entre los trabajadores con discapacidad. A nivel general registra un porcentaje del 22% y en el caso que nos ocupa desciende hasta el 10% y el 5%, respectivamente.

–        La ausencia por búsqueda de un nuevo empleo, que determina la intención de abandono de la compañía, ha registrado un nivel prácticamente nulo en ambos casos. Si bien es cierto que un 5% de las empresas ha percibido “poca incidencia” de este tipo de deserciones entre sus trabajadores a nivel general, porcentaje que desciende hasta el 0% entre los empleados con discapacidad.

Por todo ello, queda desterrado el mito que asocia a los trabajadores con discapacidad con un mayor número de bajas laborales.

Flexibilidad horaria en los trabajadores con discapacidad

De la totalidad de empresas encuestadas, un 38% no ofrece a sus trabajadores con discapacidad ningún tipo de flexibilidad horaria. Por el contrario, el mismo porcentaje (38%) sí lo hace: un 19% a menos del 50% de sus empleados con discapacidad y otro 19% a más de la mitad de los mismos.

Además, un 24%, al no ser el superior directo de los trabajadores con discapacidad, desconoce si este tipo de prácticas se llevan a cabo en los equipos.

Independientemente de contar con fórmulas de flexibilidad, la mayor parte de las empresas (41%) declara que sus trabajadores con discapacidad actúan con responsabilidad, recuperando o compensando sus ausencias y retrasos. Les sigue un 32% que lo desconoce y un 27% que, por el contrario, afirma que es tiempo de trabajo perdido que no se recupera.

Sobre Fundación Adecco

Constituida en julio de 1999, la Fundación Adecco es fruto de la Responsabilidad Social Corporativa que asume el Grupo Adecco como líder mundial en la gestión de los Recursos humanos. Su principal objetivo es la inserción en el mercado laboral de aquellas personas que, por sus características personales, encuentran más dificultades a la hora de encontrar un puesto de trabajo.

-Personas con discapacidad

-Mayores de 45 años parados de larga duración

-Mujeres con responsabilidades familiares no compartidas o víctimas de violencia de género

-Otros grupos en riesgo de exclusión social