Sácalos del mercado

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¿Irá a la escuela o será vendida a un burdel? ¿Jugará en la calle o traficarán con sus órganos? ¿Tendrá una oportunidad o será esclavo en un taller? Estos son futuros posibles para millones de niños y niñas en el mundo. Por eso, con la campaña #sácalosdelmercado Ayuda en Acción busca apoyos para evitar que miles de menores caigan en la redes de la trata de personas o para rescatar y dar una oportunidad a los que ya han sido víctimas. Sácalos del mercado busca devolver la infancia a los millones de niños y niñas en el mundo cuyos derechos son violados.

La trata de personas es un problema global, un negocio que mueve más de 30.000 millones de euros al año y que afecta a 21 millones de personas en todo el mundo con diferentes fines: principalmente la explotación sexual, pero también el trabajo forzoso y la explotación laboral o el tráfico de órganos. Un tercio de sus víctimas son menores, lo que supone que 7 millones de niños y niñas se enfrentan actualmente a la trata. 2 de cada 3 son niñas. La falta de oportunidades y los contextos de pobreza y exclusión son el caldo de cultivo perfecto para los traficantes de personas, que se aprovechan de la vulnerabilidad de las personas, especialmente de mujeres e infancia. Esta vulnerabilidad aumenta además en situaciones de conflicto y de emergencia.

Son motivos que nos han llevado a ilustrar el problema con el ejemplo de Nepal, país de origen de tráfico de personas donde entre 12.000 y 15.000 niñas y mujeres caen en las redes de la trata cada año, un 25% de la población vive bajo el umbral de la pobreza y más del 80% de la población procede de zonas rurales. La pérdida de medios de vida o de hogares, la viudedad o la orfandad provocada por los terremotos de 2015 –que cumplen su primer aniversario este mes–, ha aumentado la vulnerabilidad de las posibles víctimas. Rhadika, Puspa o Phulsani nos cuentan en primera persona sus historias de vida, unas durísimas historias donde su infancia fue vendida al mejor postor. Traficadas con 14, 12 y 11 años, fueron explotadas sexualmente en burdeles de la India, en Bombay o Nueva Delhi. Ahora han recuperado sus vidas y están comprometidas en la lucha contra un comercio que, desde su país, ha ampliado sus destinos hasta Oriente Medio, África o Asia Oriental. En Nepal, donde trabajamos desde 1984, combatimos el tráfico de mujeres, niñas y niños junto a la organización Maiti Nepal a través, entre otras acciones, de campañas de sensibilización, casas de acogida de menores, o el rescate, asistencia legal y la rehabilitación de víctimas. Juntos aspiramos a conseguir una sociedad libre de cualquier forma de explotación.