Más de 100.000 personas atrapadas por los combates en el norte de Siria

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MSF165327 Internally Displaced People in a makeshift camp in Azaz district, Aleppo governorate, northern Syria on the 18th of March. On April 18th MSF warned that the situation was critical for more than 100,000 people who were trapped by renewed fighting in the area, and called on all warring parties to respect civilians and health structures. Copyright: Mahmoud Abdel-rahman

Gaziantep (Turquía), 18 de abril de 2016.- Médicos Sin Fronteras alerta que la situación es crítica para más de 100.000 personas atrapadas en el distrito de Azaz, en la provincia septentrional siria de Alepo, a causa de la reanudación de los combates en las líneas del frente del Estado Islámico, los territorios controlados por grupos kurdos y la frontera turca. En el último año, la frontera permanece cerrada para los refugiados sirios, excepto para las evacuaciones médicas de los enfermos más graves y para trabajadores humanitarios con permisos especiales.

Los combates de la última semana han ocasionado que más de 35.000 personas hayan huido de los campos de desplazados que han sido tomados por el Estado Islámico o que han visto cómo las líneas de frente se acercaban peligrosamente. En la actualidad, más de 100.000 personas se agolpan en las áreas fronterizas con Turquía, a tan solo siete kilómetros de los combates.

Además, diversas instalaciones médicas se han visto afectadas por la proximidad de la ofensiva y el personal sanitario se ha visto obligado a huir. El hospital de MSF en el norte del distrito de Azaz, con una capacidad de 52 camas, se mantiene operativo y está priorizando la atención de urgencia.

In this photo taken on March 17th, staff in MSF’s hospital in Azaz district, Aleppo governorate, northern Syria, disinfect a patient’s wound in. On April 18th MSF warned that the situation was critical for more than 100,000 people who were trapped by renewed fighting in the area, and called on all warring parties to respect civilians and health structures. Copyright: Mahmoud Abdel-rahman
In this photo taken on March 17th, staff in MSF’s hospital in Azaz district, Aleppo governorate, northern Syria, disinfect a patient’s wound in. On April 18th MSF warned that the situation was critical for more than 100,000 people who were trapped by renewed fighting in the area, and called on all warring parties to respect civilians and health structures.
Copyright: Mahmoud Abdel-rahman

“De nuevo vemos decenas de miles de personas obligadas a escapar sin casi ningún lugar seguro al que recurrir, atrapados en este conflicto brutal”, dice Muskilda Zancada, coordinadora de proyectos de MSF en Siria. “Nuestros equipos médicos están trabajando bajo condiciones de una dificultad inimaginable y, dada la gravedad de la crisis, nos estamos centrando en las actividades médicas más apremiantes. Solo en la última semana, hemos atendido a casi 700 pacientes de urgencia y, de estos, 24 eran heridos de guerra”. El personal del hospital también ha asistido ocho partos desde el pasado 10 de abril, mientras que los equipos en terreno han distribuido mantas y colchones a más de 3.400 personas recientemente desplazadas.

MSF reitera su petición a los combatientes para que respeten a civiles y estructuras sanitarias, “aunque, tal y cómo se está conduciendo esta guerra desde que empezó, con el ataque deliberado a civiles, nos preocupa enormemente la protección de la población, ya que las líneas de frente siguen aproximándose”, añade Zancada.

MSF cree que existe una contradicción cruel entre la situación creada en el norte de Siria y las prioridades actuales de la Unión Europea sobre los refugiados sirios: “es inaceptable que los esfuerzos de la UE se centren en cómo devolver a los refugiados sirios a Turquía, en vez de asegurar la protección de aquellos que se agolpan en la frontera sirio-turca”, explica Pablo Marco, coordinador de operaciones de MSF en la región.

En este sentido, MSF demanda a la Unión Europea y a Turquía que trabajen de forma conjunta para hallar una solución humana a esta crisis, una solución que pase por la protección de la población que huye para poner a salvo sus vidas. “La UE y Turquía tienen una larga historia a sus espaldas en la provisión de refugio y, hoy más que nunca, necesitamos la defensa y restitución de esta trayectoria, del compromiso con el derecho de las personas a huir de esta guerra brutal”, añade Pablo.

MSF opera en seis estructuras médicas en el norte de Siria y colabora con más de 150 centros de salud y hospitales en todo el país, muchos de ellos en zonas asediadas. El hospital de MSF en el distrito de Azaz ha doblado su capacidad desde febrero, cuando los combates forzaron a miles de personas a desplazarse a esta zona.