La intensificación de la violencia en Siria pone en riesgo la campaña de vacunación

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Declaración conjunta de Ala Alwan, Director Regional de la OMS y Peter Salama, Director Regional de UNICEF

“Mientras las luchas y la violencia crecen en Siria, perdemos la oportunidad de vacunar y salvar la vida de más de un millón de niños.

En la ciudad de Idlib, el aumento de ataques contra las infraestructuras y personal de salud ha detenido temporalmente la campaña de inmunización, debido al riesgo de seguridad de los profesionales sanitarios y de la población local.

El 31 de mayo un centro de ambulancias de Idlib apoyado por la Organización Mundial de la Salud y aliados de la ONU fue atacado. Como resultado se destruyeron dos ambulancias y el hospital cercano Al-Watany tuvo que cerrar, dejando únicamente en funcionamiento la sala de urgencias. En sólo un día se confirmó la muerte de 50 civiles, incluyendo un gran número de niños, y 250 heridos.

Se han reportado situaciones similares a ésta en otras zonas de Siria, lo que pone aún más en peligro la campaña de vacunación. Hoy una clínica de Alepo apoyada por UNICEF ha sido atacada, hiriendo a 40 personas, entre ellas una mujer embarazada que ha perdido a su bebé. Al principio de la semana un hospital de Haritan, ciudad cercana a Alepo, fue severamente dañado. El 23 de mayo, el hospital nacional de Jableh de Latakia fue bombardeado, matando a 40 pacientes, miembros de sus familias, un médico y dos enfermeros.

Desde el comienzo del año se han registrado 17 ataques a centros de salud por toda Siria. Actualmente sólo un tercio de los hospitales del país están en funcionamiento.

La OMS y UNICEF llaman a todas las partes del conflicto a cesar la violencia en Siria para que los profesionales de la salud puedan retomar la campaña de vacunación en un entorno seguro.

Los ataques a infraestructuras sanitarias crecen en frecuencia y número. Estos ataques son violaciones flagrantes del Derecho Internacional Humanitario. Los profesionales de la salud, pacientes e instalaciones sanitarias han de ser protegidos, y debe permitirse con urgencia que los civiles puedan acceder a los servicios de salud”.