Una de cada tres ciudades aún conserva barreras arquitectónicas para ser accesible

804

Las mayores deficiencias para una persona en silla de ruedas se hallaron callejeando y en los centros deportivos municipales con piscina

¿Se imagina la vida en una silla de ruedas? Acciones como dar un paseo por su ciudad o subirse a un urbano  se convierten en grandes pruebas que superar cada día. Donde unos no ven más que una papelera en mitad de la acera fácil de rodear o un pequeño escalón sencillo de salvar, otras personas perciben estos dos elementos como los obstáculos que impiden su rutina. En España, un 6% de la población padece algún tipo de discapacidad relacionada con la movilidad.

La revista EROSKI CONSUMER ha querido comprobar en una investigación exclusiva si para ellas es posible realizar tres actividades más o menos comunes para el común de los mortales: hacer un recorrido por la ciudad (de un máximo de 20 minutos), desplazarse en autobús (se tomaba una línea al azar) y nadar en una piscina municipal. Para ello, técnicos de la revista han realizado estas tres visitas durante el mes de mayo acompañados de una persona en silla de ruedas en 18 capitales del país: A Coruña Alicante, Barcelona, Bilbao, Cádiz, Córdoba, Granada, Madrid, Málaga, Murcia, Oviedo, Pamplona, San Sebastián, Sevilla, Valencia, Valladolid, Vitoria y Zaragoza.

Asignatura pendiente

La conclusión más evidente del informe es que aunque en los últimos años las ciudades se han esforzado en adaptarse a las necesidades de accesibilidad de las personas en silla de ruedas, aún queda mucho camino por recorrer. Y es que la calificación final de la prueba ha sido de ‘aceptable’. Esta nota varía en función de las ciudades objeto de estudio: mientras Pamplona y San Sebastián superan sobremanera al resto con un ‘muy bien’; las peores evaluaciones fueron las de Bilbao, Málaga y Sevilla, las tres con un ‘regular’. A Coruña, Cádiz y Oviedo se quedaron en el mediocre ‘aceptable’; y Alicante, Barcelona, Córdoba, Granada, Madrid, Murcia, Valencia, Valladolid, Vitoria y Zaragoza lograron superar el examen con un ‘bien’.

Un paseo con barreras

Callejear por la ciudad no es tan fácil como parece. Las personas con movilidad reducida siguen encontrando obstáculos y barreras arquitectónicas que se lo  impiden. Así lo ha comprobado EROSKI CONSUMER durante el recorrido, de 10 a 20 minutos, en diferentes zonas de las 18 ciudades. Los trayectos obtuvieron una nota final de ‘aceptable’, aunque las calificaciones varían de una ciudad a otra. Los de Pamplona, San Sebastián y Valladolid fueron accesibles y se valoraron con un ‘muy bien’. No así los de A Coruña, Cádiz y Sevilla, donde fueron de ‘regular’. Además, mientras los recorridos realizados en Barcelona, Bilbao, Córdoba, Madrid, Oviedo, Valencia y Zaragoza lograron un ‘bien’; los de Alicante, Granada, Málaga, Murcia y Vitoria se quedaron en el ‘aceptable’.

Un viaje sin sorpresas

Los autobuses urbanos son un medio más de transporte, aunque no parecen serlo tanto para las personas en silla de ruedas. Durante la visita, aseguraron que no lo utilizaban en exceso y menos sin alguien que les acompañe. De hecho, dos de los acompañantes en silla de ruedas (en Bilbao y A Coruña) reconocieron que nunca lo habían usado. Los problemas, en general, se centran en el mal funcionamiento de las rampas.

Pese a esto, los trayectos en autobús que realizó EROSKI CONSUMER se valoraron con un ‘bien’. Las mejores calificaciones fueron las de Alicante, Cádiz, Granada, Málaga, Pamplona, San Sebastián y Vitoria (‘muy bien’); y A Coruña, Barcelona, Madrid, Murcia, Sevilla, Valencia y Valladolid (con un ‘bien’). Las peores notas se quedaron en Bilbao, Córdoba, Oviedo y Zaragoza (un ‘aceptable’), aunque no hubo ningún suspenso.

Deporte para casi todos

¿Son los centros deportivos municipales con piscina  accesibles para todos? La calificación media del estudio en esta tercera prueba fue de ‘aceptable’. Mientras que en San Sebastián logran un ‘excelente’; y en Alicante, Granada, Madrid, Valencia y Zaragoza obtienen un ‘muy bien’; en Barcelona, Cádiz, Córdoba, Murcia, Pamplona y Vitoria consiguieron un ‘bien’. Las notas más bajas se quedaron en A Coruña y Valladolid (aceptable’), y Oviedo (‘regular’). Merece la pena destacar los casos de Bilbao, Málaga y Sevilla. Como en el resto de las ciudades analizadas, se accedió hasta la recepción para pedir permiso y ver las instalaciones porque la persona en silla de ruedas tenía la intención de practicar natación y quería comprobar primero si las instalaciones estaban convenientemente adaptadas. En Málaga y en Sevilla no se permitió el acceso. En Bilbao, en cambio, fue imposible acceder al centro debido a un escalón de unos 20 centímetros y 8 escaleras en el interior del edificio que impedían el acceso a la persona con dificultades de movilidad. Los empleados del centro informaron de que no estaba adaptado y le recomendaron acudir a otro más nuevo.