La apuesta intergeneracional de FUNDOMAR con los niños con discapacidad de Tal Como Eres

2001

Desayunos al aire libre y una visita conjunta al Acuario de Sevilla, algunas de las actividades de este año Fundación Doña María y la Asociación Tal Como Eres continúan dando forma a su proyecto de colaboración intergeneracional a lo largo de 2016.

A las actividades que ya se emprendieron durante 2015, cuando se inició esta iniciativa pionera en el sector, se suman este año desayunos al aire libre en los centros de mayores de Fundomar y una jornada de convivencia en el Acuario de Sevilla. El objetivo sigue siendo crear un espacio de convivencia entre personas mayores y niños con discapacidad, eliminando barreras, estereotipos, prejuicios y fomentando un encuentro personal entre diferentes generaciones.

Estas actividades se enmarcan dentro del proyecto de atención a la discapacidad de la Fundación Doña María: ‘Una escuela para tod@s’. De esta forma, la experiencia intergeneracional con los niños de Tal Como Eres y los mayores de Fundación Doña María se consolida en el tiempo, después de iniciativas similares muy exitosas como la residencia para la Cantera del Real Betis o jornadas de convivencia con alumnos de colegios cercanos.

La Asociación Tal Como Eres es una entidad formada por padres y madres de menores con discapacidad que busca potenciar el desarrollo integral de las personas con discapacidad. Fundomar se une a ellos buscando la mejora de su calidad de vida a través de una experiencia intergeneracional muy valiosa tanto para los pequeños como para los mayores de nuestros centros.

Desde la Fundación Doña María, y siguiendo las recomendaciones del Libro Blanco del Envejecimiento Activo de Andalucía, apostamos firmemente por la Intergeneracionalidad, ya que pensamos que la sociedad no está fragmentada, y como tal debería ser un espacio común de enriquecimiento mutuo, donde jóvenes, adultos y mayores convivan e intercambien valores, información, tradiciones…

Igualmente consideramos que los centros de personas mayores deben convertirse en centros abiertos e integrados en la comunidad, que compartan actividades y servicios con distintos colectivos y grupos de edad. Por ello implantamos un modelo de centros abiertos e intergeneracionales, que permitan la normalización de la vida residencial y el intercambio de conocimientos y experiencias entre distintas generaciones.