La ONU pide a Estados Unidos más esfuerzo contra la trata de personas

La ponente especial de la ONU sobre la trata de personas pide a Estados Unidos aunar esfuerzos y dar un mayor enfoque a la explotación laboral

1672
La coherencia entre la lucha contra la trata y la política de inmigración es crucial, destaca Giammarinaro, ponente especial de la ONU sobre la trata de personas.

En su primera visita oficial a los Estados Unidos, la ponente especial sobre la trata de personas de las Naciones Unidas, María Grazia Giammarinaro, viajó a Washington DC, Nueva York, California y Texas donde se reunió con víctimas, funcionarios a nivel federal estatal y local, representantes de la sociedad civil y empresas para estudiar la situación del país.

 

Giammarinaro destacó el impresionante número de leyes e iniciativas con las que cuenta Estados Unidos para prevenir y combatir la trata de personas, incluidas la Ley de Protección de las Víctimas del Tráfico y la Violencia del año 2000 y la Ley de Justicia para las Víctimas de la Trata de 2014, que fortalece aún más el papel de los supervivientes para proporcionar asesoramiento estratégico al Gobierno. Reconociendo el compromiso continuo de los Estados Unidos en abordar la trata de personas, la ponente especial de la ONU instó a la nueva administración Trump a asegurar el seguimiento de esta línea de trabajo.

La explotación laboral, otra forma de trata de personas

La acción de los Estados Unidos contra la trata de personas se ha centrado principalmente en la trata de personas con fines de explotación sexual. Cifras oficiales de 2015 muestran que el 75% de los casos denunciados en los Estados Unidos en relación con la trata de personas estaban relacionados con el tráfico sexual, el 13% de tráfico de mano de obra, el 3% de tráfico sexual y laboral y el 9% no especificado.

No obstante, al final de su misión María Grazia Giammarinaro destacó la necesidad de desarrollar medidas más eficaces para prevenir casos de trata de personas por trabajo forzoso y mano de obra y proporcionar a los trabajadores los pertinentes recursos, incluida la indemnización. «Para identificar el tráfico y proteger los derechos de las personas tratadas, es necesario adoptar un enfoque preventivo y minimizar las vulnerabilidades de las personas expuestas a la trata, especialmente de los indocumentados», argumentó Giammarinaro.

Por otra parte, la ponente especial de la ONU animó a coordinar las respuestas proactivas para proteger mejor a las poblaciones vulnerables y detectar situaciones de trata con fines de explotación laboral, mendicidad forzada y tráfico de órganos. Así, se pidió una mayor atención a los grupos en riesgo de ser víctima de la explotación sexual y laboral, en especial a mujeres y niñas, niños no acompañados, trabajadores migrantes, solicitantes de asilo, jóvenes que huyen de sus hogares, nativos americanos, comunidad LGTBI y trabajadores domésticos.

Más protección para mujeres, niños e inmigrantes

En cuanto a la trata con fines de explotación sexual, Giammarinaro instó a las autoridades competentes a poner fin a la detención de las personas obligadas a prostituirse, especialmente mujeres, niñas y LGBTI. Como advirtió, todas ellas son víctimas potenciales de la trata, «sin embargo, el temor al enjuiciamiento, la detención y la expulsión del país son obstáculos para que denuncien a sus explotadores y traficantes.» Giammarinaro también pidió a los estados promulgar leyes que protejan a los niños explotados sexualmente de ser procesados y detenidos.

Asimismo, se destacó como crucial la coherencia entre la lucha contra la trata y la política de inmigración para poner fin a la trata de personas en Estados Unidos. «Paredes, cercas y leyes que criminalizan la migración irregular no previenen la trata de personas, sino que aumentan las vulnerabilidades de las personas que huyen de los conflictos, la persecución, las situaciones de crisis y la extrema pobreza, que pueden caer presa fácil de los traficantes y explotadores», concluyó Giammarinaro.