Hispacoop celebró ayer en Bilbao la Conferencia “Desafíos de futuro para las cooperativas de consumo” en el marco del Año Internacional de las Cooperativas.
En ella se han analizado los desafíos que deberán afrontar las cooperativas de consumidores y usuarios en un futuro próximo, ante un escenario socio-económico cambiante que se refleja en los efectos de la globalización de los mercados y la transnacionalización de las relaciones comerciales, las repercusiones de la crisis económica, del cambio climático y la revolución de las nuevas tecnologías.
Francisco Etxaniz, Presidente de Hispacoop, ha asegurado que “estos cambios afectan a las condiciones de competitividad de las cooperativas de consumo” por lo que deben “adaptarse a este nuevo entorno, con el fin de no perder el ritmo del mercado, sin tener que renunciar a sus características propias y a los valores cooperativos que las hacen diferentes”.
Etxaniz ha destacado que “las cooperativas representan un modelo asociativo que trabaja en la búsqueda de la justicia social, favoreciendo una economía eficaz y competitiva a la vez que socialmente responsable”.
También se ha debatido sobre los elementos que caracterizan a las cooperativas de consumo y cómo deben adaptarse a los nuevos cambios que exige el mercado.
Según José Miguel Mera, Presidente de la Federación de Cooperativas de Consumo de Euskadi, “en estos momentos de debilidad en el consumo es donde podemos hacernos fuertes en nuestra gestión y donde se pone a prueba el sentido personal del cooperativismo”.
Asimismo, se ha analizado la figura del socio consumidor, la integración del socio de trabajo en la cooperativa de consumo y el potencial transformador que la cooperativa tiene en la sociedad.
Para Alejandro Martínez Charterina, Catedrático de la Universidad de Deusto, “la cooperativa, centrada en la persona y en su entorno, lleva a cabo una actividad socialmente responsable en la que la participación, la solidaridad, la justicia social y la sostenibilidad conducen sus objetivos, más allá del beneficio financiero, a la consecución del bien común”.
EROSKI, cooperativa de trabajadores y consumidores
EROSKI es una cooperativa de consumo desde que se fundó en 1969. Después de 43 años, la distribuidora continúa expandiendo este modelo con su proceso de cooperativización que, durante 2012, ha transformado dos sociedades en cooperativas mixtas y ha convertido a un total de 4.142 trabajadores en socios propietarios.
Marta Carazo, Directora de Gestión Social del Grupo EROSKI, ha manifestado la confianza del grupo en este modelo que “hemos querido extender al resto de sociedades que pertenecen a nuestro grupo empresarial y hemos alcanzado el reto tan deseado de implantar el proyecto de cooperativización. Los empleados han pasado de ser trabajadores asalariados a ser socios de su cooperativa”.
Carazo ha defendido durante la Conferencia “la necesidad de integrar de manera efectiva dos sujetos en la gestión y en el gobierno, los trabajadores y los consumidores”. Además, ha añadido que el papel de propietarios y no sólo de empleados de los socios es “condición decisiva en el éxito de una empresa por su compromiso, la búsqueda del vínculo duradero y la profesionalización de las decisiones”.
Sobre EROSKI
La red se compone de 103 hipermercados EROSKI, 974 supermercados (EROSKI/center, EROSKI/city y Caprabo), 60 gasolineras, 19 cash-carry, 197 oficinas de viajes EROSKI, 37 tiendas de deporte Forum Sport, 278 perfumerías IF y 4 tiendas de ocio y cultura Abac, a las que se añaden las 32 plataformas logísticas. A esta red se suman 499 autoservicios franquiciados. En Andorra, 4 perfumerías IF.
Desde hace 43 años el 10% de los beneficios de EROSKI se destinan a iniciativas de acción social. A través de la Fundación EROSKI se canalizan buena parte de esos beneficios que se revierten en la sociedad y se derivan principalmente a tres tipos de necesidades de la comunidad: la información y formación del consumidor, la defensa del medio ambiente y la solidaridad.























