El Chef premiado con dos estrellas Michelín Ricardo Sanz de Castro visita AMÁS Antojo

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AMÁS Antojo, el catering que une dos mundos inconexos como son la alta cocina y la discapacidad, ha recibido la visita del chef premiado con dos estrellas Michelin Ricardo Sanz de Castro, quien ha preparado en exclusiva dos platos: tataki de lomo de vaca y tartar de atún.

De esta manera, al sello personal de Rodríguez –caracterizado por su cocina de autor y de mercado- y a la profesionalidad y delicadeza de las personas con discapacidad de Grupo AMÁS, se unen al talento creativo de Ricardo Sanz de Castro, quien regenta el restaurante Kabuki. Tras una mañana en los fogones de AMÁS Antojo, el chef ha señalado que “no es la primera vez que ayudo a una fundación pero siempre me hace una gran ilusión”. “En estos tiempos tan duros cualquier apoyo es poco. Todo lo que sea ayudar a entrar en el mercado laboral a los que les es más difícil, por no decir casi imposible, es una labor de todos”, continúa Sanz de Castro.

“Me dio la impresión de un trabajo bien hecho, con un excepcional ambiente y la ilusión de quien sabe que está haciendo algo importante. Las ganas de hacer cosas nuevas  y siempre se puede mejorar pero con el equipo que tenéis esto está asegurado”, ha declarado el cocinero de Kabuki sobre el servicio AMÁS Antojo. “Todos sabemos que alrededor de una buena mesa se hacen grandes amistades y para un país tener una gran gastronomía es fuente de riqueza y empleo”.

Ricardo Sanz de Castro y la influencia de la cocina japonesa

Tras pasar por la Escuela Nacional de Hostelería de Madrid, en 1994 conoce a Masao Kikuchi, cocinero y propietario del restaurante TOKYO–TARO, que le propone trabajar con él. Fascinado por la cocina japonesa, Ricardo Sanz de Castro decide dedicarse durante cinco años a aprender los secretos de esta cocina.

Desde 1999 ejerce de jefe de cocina del restaurante Kabuki, que se convirtió en poco tiempo en una referencia obligada en el mundo de la gastronomía española y donde Sanz de Castro ha desarrollado un nuevo tipo de cocina que él denomina “cruce de caminos“, fruto de la combinación de los platos, materiales y técnicas japonesas más tradicionales, con productos mediterráneos.

En el verano del 2007 inauguró un nuevo restaurante en el hotel Wellington de Madrid, galardonado como mejor restaurante del año por la revista Metrópolis del periódico El Mundo y en 2009 obtuvo una estrella Michelín. En 2010 consigue su primera estrella Michelín el restaurante Kabuki, primer restaurante que abrió el grupo en 2000 y donde Ricardo creó su revolucionario concepto de cocina japonesa.