El Patronato de la Fundación Canaria para el Sordo (Funcasor) ha reconocido a Flisa su labor en materia de Responsabilidad Social Corporativa (RSC).
La RSC se conoce también como Responsabilidad Social Empresarial (RSE) y se define como una participación activa y voluntaria por parte de las empresas, generalmente con el objetivo de mejorar su situación y su valor añadido.
Para Flisa, lo importante de la RSC o RSE es que se considera unos de los valores intrínsecos de la empresa, va más allá del cumplimiento de las leyes y las normas, y se da por supuesto el respeto y su estricto cumplimiento.
Flisa apuesta por la contratación de empleo para personas con discapacidad y el cuidado del medioambiente a través de una inversión en I+D+i que permite encontrar la fórmula adecuada para reducir emisiones, residuos, energías…
La Fundación Canaria para las Personas con Sordera (Funcasor) nace en 1992 constituyéndose como una institución privada, de interés público y sin ánimo de lucro. Mantiene carácter asistencial, cultural, formativo y de servicios, y está impulsada por un grupo de padres y madres de personas con discapacidad auditiva. Su misión es mejorar la calidad de vida de las personas con sordera y sus familias.
Las cifras de atención prestada por la entidad a lo largo de estos 20 años hablan por sí solas, 22.482 personas atendidas. El área de empleo de FUNCASOR y el Centro Especial de Empleo de FUNCASOR, LABORSORD S.L. no se ha quedado atrás al conseguir la integración laboral de 790 personas con discapacidad.
Sobre Flisa
Flisa es la red de lavanderías industriales y alquiler de textiles creada en 1990 por el Grupo Fundosa, la sociedad que promueve Fundación ONCE para la creación de empleo estable y de calidad para el colectivo de personas con discapacidad.
Las lavanderías Flisa son Centros Especiales de Empleo en los que trabajan más de 2.800 trabajadores, de los cuales más del 87 por ciento son personas con discapacidad. En la actualidad, Flisa cuenta con 32 lavanderías industriales y presta cobertura nacional. Anualmente estos centros procesan más de 150 millones de kilogramos de ropa en sus instalaciones y la envergadura de este proyecto ha sido posible gracias a un esfuerzo económico que supera los 150 millones de euros de inversión.























