
Naciones Unidas ya ha reconocido, mediante resolución en julio de 2010, el derecho humano al agua y al saneamiento; sin embargo, todavía queda bastante recorrido para que este derecho sea efectivo. 783 millones de personas todavía no tienen acceso a un servicio básico de agua, y 2.500 millones de personas no disponen de saneamiento.
¿Qué supone vivir con 50 litros de agua al día, y con 20, y con 10…? Desde el pasado 1 de marzo, tres miembros de ONGAWA han estado viviendo con 50 litros de agua al día, cantidad que la Organización Mundial de la Salud considera mínima para vivir dignamente, y relatándolo diariamente en el blog #50litros. Ahora llega el momento de hacer balance.
Las enfermedades diarreicas, derivadas en su mayor parte de las malas condiciones de acceso a agua y saneamiento, constituyen la quinta causa de mortalidad mundial, por encima de enfermedades como el SIDA, la tuberculosis o la malaria. Además, el 80% de esas muertes se producen en niños menores de 5 años. Pero el acceso a agua no solo es fundamental para la salud, sino que también es necesario para poder superar la pobreza: dos terceras partes de las personas que no tienen acceso a agua viven con menos de dos dólares diarios.
Desde la Coordinadora de ONGD, y a través del grupo de Agua, más de 100 organizaciones hemos unido nuestra voz para que el Gobierno español mantenga el compromiso en materia de AOD en lo relativo a agua y saneamiento, haga un reconocimiento explícito en nuestra legislación al Derecho Humano al Agua y evite más recortes presupuestarios en esta materia.
Los datos:
783 millones de personas no tienen garantizado un acceso básico al agua.
Millones de personas en el mundo sobreviven con cantidades de agua muy inferiores a 50 litros diarios
La gestión del agua es fundamental para la estabilidad de la producción mundial de alimentos. En todo el mundo, la agricultura representa un 70% del agua que se extrae y en el caso del África subsahariana supone el 87%.
La FAO ya ha advertido de que en el África subsahariana se perderán 75 millones de hectáreas de tierras que hoy son aptas para la agricultura de secano debido al cambio climático.





















