Su Majestad la Reina Doña Sofía ha entregado este lunes, 4 de junio, la Gran Cruz de la Orden Civil de la Solidaridad Social 2011 a la Confederación Estatal de Personas Sordas (CNSE), por su dilatada actuación en favor de la igualdad de oportunidades, la mejora de la calidad de vida y la plena participación social de las personas sordas y de sus familias.
Esta condecoración, que se otorga anualmente a las personas físicas o jurídicas que se han distinguido en la promoción o desarrollo de actividades y servicios relacionados con la acción social, fue anunciada el año pasado coincidiendo con el 75 aniversario de la organización.
La Gran Cruz de la Orden Civil de la Solidaridad Social está considerada, tanto a nivel nacional como internacional, como un reconocimiento al trabajo desinteresado en apoyo de las personas en riesgo de exclusión social. En esta ocasión, ha recaído en la CNSE, entidad de carácter estatal más antigua de la discapacidad, por la destacada labor que realiza junto a su movimiento asociativo, en la promoción y el desarrollo de programas y servicios dirigidos a las personas sordas.
Al acto, celebrado ayer en el Palacio de la Zarzuela, ha asistido la Ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ana Mato, y en representación de la CNSE, Concha Díaz, presidenta de la entidad, Amparo Minguet, vicepresidenta 1ª, y Félix J. Pinedo, presidente de Honor.
Durante su intervención, Díaz habló en representación de los 17 premiados en lengua de signos, y dijo sentirse muy honrada, «por el premio que recibe la CNSE, por ser sorda y por poder signar hoy aquí». Asimismo, Díaz destacó la labor de todos los premiados porque «hoy podemos decir que España ha mejorado en muchos aspectos gracias a su trabajo», aunque agregó que estas distinciones no deben de servir para relajarse sino que «nos obliga a seguir trabajando para poder tener acceso a una vida digna».
La CNSE es una organización sin ánimo de lucro que atiende los intereses de las personas sordas y con discapacidad auditiva y de sus familias en España.
Desde su creación, en 1936, la CNSE ha desarrollado una labor de reivindicación e incidencia política para lograr la plena ciudadanía de las personas sordas; así como del desarrollo de programas de atención y prestación de servicios a través de sus federaciones.
La CNSE está integrada por 18 federaciones de personas sordas, que a su vez mantienen afiliadas a más de 120 asociaciones provinciales y locales de todo el Estado. No obstante, la CNSE atiende cualquier necesidad relacionada con el colectivo de personas sordas, estén o no afiliadas a su movimiento asociativo.
























