La CNSE Y ASZA piden al Instituto Aragonés de Servicios Sociales que reconsidere su decisión de no subvencionar el servicio de intérpretes de lengua de signos

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La CNSE, Confederación Estatal de Personas Sordas, y ASZA, Agrupación de Personas Sordas de Zaragoza y Aragón, han mostrado su más profundo desacuerdo ante el anuncio realizado por el Instituto Aragonés de Servicios Sociales (IASS) de no destinar ni un solo euro en el ejercicio del 2012 a cubrir el servicio de intérpretes de lengua de signos española. Asimismo, ambas entidades piden públicamente a la nueva dirección del ente aragonés, tras conocer  la destitución de su director gerente,  que recapacite su postura y muestre una mayor sensibilidad hacia el colectivo de  personas sordas que garantice el ejercicio de sus derechos en igualdad de condiciones que el resto de ciudadanos y ciudadanas.

La eliminación de la subvención al servicio de intérpretes no solo deja desasistidas a alrededor de 7.000 personas sordas censadas en la región en su derecho a una comunicación e información sin barreras regulado por la Ley 27/2007, sino que podría obligar al cierre de la Agrupación de Personas Sordas de Zaragoza y Aragón (ASZA), entidad referente para las personas sordas en esta Comunidad  desde su fundación en 1932.

Además, la subvención recientemente hecha pública para este año que se destina a la Agrupación de Personas Sordas de Zaragoza y Aragón es de 39.174€, de los cuales no se contempla ninguna partida para cubrir el servicio de intérpretes, lo que supone una reducción del 88,6% respecto al anterior año, cuya subvención fue de 345.000€. Hasta el momento, la dirección de ASZA cuantifica que los servicios de intérpretes y de atención integral a la persona sorda realizados en lo que va de año y no sufragados por el IASS, ascienden a 150.000€, cantidad que ahora debe hacer frente sin ningún respaldo económico, lo que sitúa a ASZA en una tesitura económica muy seria.

Un posible cierre de ASZA no solo supondría la interrupción de los servicios de intérpretes que se prestan en el Instituto Aragonés de la Mujer (IAM), en el Instituto Aragonés de Empleo (INAEM), o en los centros educativos como apoyo al alumnado sordo, sino que pondría en riesgo otros servicios como el de atención psicosocial, dinamización sociocultural, intermediación laboral para personas sordas, atención a familias, etc.

Esta situación económica impediría que ASZA se presente a la próxima convocatoria del IASS para gestionar el servicio de intérpretes que entraría en vigor a partir de enero del 2013, y que contará con importantes restricciones, reduciendo el ámbito de actuación de los y las intérpretes a la mera gestión de determinados trámites con la administración. Estas restricciones afectarían a la cobertura de servicios de intérpretes en la atención sanitaria especializada (limitándose sólo a atención primaria), servicios del ámbito educativo, ningún tipo de medicina privada, servicios notariales… De este modo, las personas sordas de Aragón que actualmente están en tratamiento oncológico dejarían de contar con un intérprete para conocer la evolución de su enfermedad; aquellas que deben someterse a una intervención quirúrgica desconocerían el alcance de la operación y sus efectos; los padres y madres sordos no podrían asistir a las tutorías de sus hijos e hijas, etc.

En este sentido, la CNSE y ASZA alertan de que con la supresión de estas ayudas, no solo se están vulnerando los derechos de las personas sordas, sino que se les está abocando a una clara situación de exclusión social. “La accesibilidad a la comunicación y la información no es un capricho, es una necesidad básica para cualquier persona” han manifestado.