
Más de 400 deportistas participaron en la Carrera Absoluta, Categorías Menores y Prueba Adaptada que tuvieron lugar esta mañana en Oleiros.
A CORUÑA, 01 DE NOVIEMBRE DE 2014. Ha sido una jornada deportiva en la que la emoción, la diversión y la convivencia se han llevado el mayor premio. El Centro de personas con discapacidad intelectual gravemente afectadas, perteneciente a Aspronaga, “Ricardo Baró” ha querido, en su 25 aniversario, darse a conocer en la comunidad y lo ha conseguido. Así, más de 400 deportistas han participado, esta mañana, en la I Carrera Popular Centro Ricardo Baró. Los primeros, los 292 inscritos en la Carrera Absoluta que han realizado un recorrido por Oleiros, con salida y meta en las instalaciones de Aspronaga en Lamastelle, de aproximadamente 6 kilómetros. Tras la llegada de todos los participantes, les tocó al turno a las Categorías Menores que realizaron sus carreras en la finca de la Asociación en Lamastelle. Por último, llegó el momento más especial de la jornada. La prueba adaptada, en la que 50 personas con movilidad reducida, en su mayoría residentes con discapacidad intelectual gravemente afectados del Ricardo Baró, se pusieron en la línea de salida acompañados de trabajadores de Aspronaga, familiares, amigos y parte del público que, emocionado por el momento, decidió sumarse a la prueba.
La I Carrera Popular del Centro Ricardo Baró ha sido organizada por Aspronaga y ha contado con la inestimable colaboración del Club Atletismo de Sada, el Ayuntamiento de Oleiros, Erosky, Coca-Cola, Gadis y Frutostel.
Sobre el Centro Ricardo Baró
El 11 de septiembre de 1989, el Centro Ricardo Baró, perteneciente a Aspronaga, abre sus puertas en la finca que la Asociación tiene en Lamastelle (Oleiros), con el objetivo de hacer realidad el derecho de las personas con discapacidad intelectual gravemente afectadas a ser independientes. Así, el Ricardo Baró nace con el fin de atender de forma integral las necesidades de personas con discapacidad intelectual gravemente afectadas mediante apoyos y servicios personalizados. Desde entonces, ofrece servicios residenciales (alojamiento, restauración y lavandería), servicios sanitarios y atención básica (medicina,
enfermería, fisioterapia y cuidados personales) y servicios de terapia, rehabilitación e inclusión social. 25 años después de sus primeros pasos, el Ricardo Baró cuenta, hoy en día, con 66 residentes con discapacidad intelectual gravemente afectados y con otros trastornos asociados, que participan en actividades de tipo lúdico, cultural y deportivo, tanto en el propio centro como a nivel comunitario. Todo ello gracias a los profesionales que demuestran un enorme compromiso y una creencia absoluta en los derechos de las personas con discapacidad intelectual gravemente afectadas.
























