Cortometrajes ambientados en Islandia, Bolivia y Mallorca, ganadores de la II Edición del Festival Internacional de Cine Rural Carlos Velo.

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A lo largo de un fin de semana de asfixiante calor, los días 26 y 27 de junio se sucedieron las proyecciones de los diez trabajos finalistas en el Auditorio de Outomuro, Cartelle (Ourense)  

Finalmente, el jurado otorgó respectivamente los galardones en las categorías de ficción y documental a ‘Whale Valley’ y ‘Minerita’.

El Premio del Público fue para el cortometraje ‘Som Pastor’.

Whale Valley’, coproducción de Islandia y Dinamarca, del joven realizador islandés Gudmundur Arnar Gudmunsson, relata maravillosamente la vida de dos hermanos en un remoto fiordo islandés junto a sus padres. El pequeño de los hermanos es testigo de un momento de vida o muerte que involucra a su hermamo mayor. ¿Tragedia o punto de inflexión en la vida de ambos?
  ‘Whale Valley’ obtuvo en el año 2013 una Mención Especial en el Festival de Cannes.

‘Minerita’, del realizador navarro Raúl de la Fuente, fue rodado en el Cerro Rico de Potosí, Bolivia, un territorio sin ley, de violencia brutal. Aquí los mineros se juegan la vida en galerías destartaladas para extraer plata y cinc.

Los que salen con vida, se creen con derecho a todo. Entonces, comienza la caza de mujeres. Minerita es la historia de tres mujeres, Lucía (40), Ivone (16) y Abigail (17) que trabajan como serenas o dentro de la mina y luchan por sobrevivir en un infierno no apto para la vida. Su única arma, coraje… y dinamita.

‘Som Pastor’, del madrileño Borja Zausen, retrata la vida de Miguel, de 11 años. Vive en Ses Olleríes, a las afueras de Santa Eugénia, Mallorca. “En la ciudad, ni loco”, dice.
Sabe que para cumplir su sueño, para ser un pastor en este mundo loco, lo único que tiene que hacer es pensar y hacer las cosas bien. Ama y respeta a sus animales. Les da de comer y les da muerte para alimentar a su familia, porque le importa lo que come y cómo ha llegado a su mesa. Ha creado la Asociación de Niños Payeses, “para sembrar la tierra y para pasar el rato, porque para eso somos niños” Todo un triunfador contemporáneo en potencia. Un héroe local y sencillo.

En esta segunda edición del Festival Internacional de Cine Rural Carlos Velo ha quedado nuevamente demostrada la alta calidad de los trabajos que concurren a este certamen, así como la ilusión y el entusiasmo con el que realizadores de todo el mundo están recibiendo este todavía joven pero prometedor foro de difusión y encuentro del cine rural.