El Niño, la emergencia silenciosa

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Domingo, 16 de octubre: Día Mundial de la Alimentación

Millones de niños se enfrentan a una situación extrema de hambre, enfermedad y vulnerabilidad como consecuencia del fenómeno de El Niño.

Este año ha sido uno de los más crueles desde 1950 y ha causado terribles consecuencias en el sur de África. La sequía ha agravado las vulnerabilidad de ciertos países provocando una mayor y grave escasez de alimentos, sobre todo en Lesotho, Malawi, Swazilandia y Zimbabwe.

Solo en el este y sur de África 50 millones de personas están expuestas a inseguridad alimentaria y 2’7 millones de niños del sur de África están en riesgo de desnutrición.

El impacto humanitario se extiende más allá de la inseguridad alimentaria: aumento de los niveles de desnutrición y la dificultad en el acceso al agua , así como las tasas elevadas de abandono escolar y la migración rural-urbana. Esta situación se ve agravada por los brotes de enfermedades transmisibles, especialmente la fiebre amarilla, las crisis económicas, así como el riesgo de disturbios civiles y conflictos, sobre todo en aquellos países en los que se esperan elecciones próximas.

World Vision ha recaudado más de 211 millones de dólares para financiar el apoyo ante esta emergencia que incluye la asistencia alimentaria, programas de nutrición y alimentación que complementan los programas innovadores de fomento de la capacidad de recuperación para los más vulnerables.

Los datos según la OCHA (Office for the Coordination of Humanitarian Affairs)

– Regiones enteras de África oriental y meridional, con unos 50 millones de personas, son víctimas de la inseguridad alimentaria debido a la sequía exacerbada por El Niño o por una combinación de sequía y conflictos locales.

– Además, los efectos de El Niño son visibles en el resto del planeta:

4,7 millones de personas están en riesgo por las condiciones meteorológicas adversas en el Pacífico Sur.

4,2 millones de personas afectadas por la sequía en América Central y millones de afectados por la sequía y las condiciones climáticas extremas en Asia.

Alimentos para paliar el hambre en Zimbabue

Zimbabwe es uno de los países que más están sufriendo los efectos de El Niño en el sur de África, con cerca de 3 millones de personas afectadas. La deserción escolar, la falta de comida, de agua potable, los cultivos marchitados y la muerte de ganado son la tónica general de las comunidades de Zimbabue

Si los peores pronósticos se cumplen, más de la mitad de la población de Zimbabwe se enfrentará a la escasez de alimentos en marzo de 2017 según el Programa Mundial de Alimentos (PMA).

A medida que el país se ocupa de una de las peores sequías en más de 35 años, la ONG World Vision, junto a sus socios locales, responde con urgencia a las necesidades inmediatas de alimentos de las familias, así como la mejora de la capacidad de recuperación, proporcionando asistencia de emergencia a más de 500.000 personas.

Los efectos devastadores de El Niño cogieron por sorpresa a las comunidades y han empujado a las organizaciones internacionales a adoptar medidas de emergencia. La Fundación World Vision, como socio principal del Programa Mundial de Alimentos en distribución de alimentos en situaciones de emergencia, respondió inmediatamente a la necesidad en sus áreas de trabajo a través de la distribución de paquetes de alimentos a las familias más afectadas y el soporte a proyectos de agricultura y ganadería.