Trump amenaza el Ártico al nombrar un Secretario de Estado con alianzas con petroleras rusas

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Reactivo nombramiento del nuevo secretario de Estado de EE. UU.

En respuesta al nombramiento del presidente de ExxonMobil, Rex Tillerson, como secretario de Estado de EE. UU., Greenpeace señala que es un grave retroceso para la política ambiental y el futuro del planeta. Mientras Tillerson era presidente de Exxon hizo todo lo posible para silenciar las iniciativas globales para responsabilizar legalmente a las compañías de los combustibles fósiles por agravar los efectos del cambio climático. De este modo, la organización ecologista considera que este nombramiento amenaza especialmente el Ártico por sus alianzas con las petroleras rusas.

La asociación ecologista apunta que ExxonMobil volverá a su alianza con la petrolera estatal rusa Rosneft una vez que el Gobierno estadounidense levante las sanciones con Moscú, según han apuntado sus ejecutivos a principios de año (1). Glenn Waller, que dirige las operaciones de Exxon en Rusia, anunció que el gigante petrolero estadounidense no había renunciado a su empresa conjunta en aguas árticas de Rusia, donde comparte con Rosneft diez licencias de perforación que se vio obligada a abandonar en 2014, por las sanciones estadounidenses por la participación de Moscú en el conflicto de Ucrania.

La negación sobre el cambio climático va a ser la posición de la Casa Blanca. Para ello se tendrá que enfrentar a muchos años de acuerdos científicos y movimientos sociales”, ha declarado Pilar Marcos, responsable de la campaña para Salvar el Ártico de Greenpeace. “Son aún más preocupantes las alianzas con petroleras rusas para destruir el Ártico, teniendo en cuenta especialmente que Tillerson recibió la Orden de Amistad con Rusia cuando presidía Exxon”.

Exxon comenzó a acumular derechos de perforación petrolífera en el Ártico en 2011, cuando se asoció con Rosneft, que incluían tres bloques de perforación en el mar ártico de Kara. En 2013, se ampliaron a siete bloques más al norte. En 2014 se tuvo que retirar a instancias del Gobierno de Obama, tras la explosión de violencia en Ucrania. Sin embargo, el gigante petrolero ha continuado haciendo negocios con Rosneft, que incluyen un proyecto en la isla de Sakhalin.
Más información: https://greenpeace.es/