La Confederación General del Trabajo considera que los resultados electorales europeos: abstención, voto nulo, en blanco y las fuerzas políticas votadas muestran una importante crisis de representación. Al tiempo que para el modelo de construcción de la UE de la izquierda europea socialdemócrata ha resultado un desastre. La conclusión política es obvia, la “derecha europea”, tan neoliberal como la “izquierda europea socialdemócrata”, representará a la UE y seguirá gobernando la troika.
En el Estado español los resultados relativos a la abstención, el voto nulo, en blanco asciende al 55% del censo electoral y reflejan que hay muchas personas descolgándose del sistema. Lo cual no significa darle un traslado mimético en términos políticos de que todas ellas, la mayoría de la población, quieran una transformación social y una ruptura con el sistema económico y político. Pero sí corrobora que hay una gran base social que no confía en este sistema y que se siente desencantada, al tiempo que una parte importante de las mismas ya se están enfrentando a él, sabiendo que los grados y formas del conflicto son difusos y no homogéneos.
Lo que causa perplejidad, y desde luego estas elecciones no lo han resuelto a ningún nivel, es porqué la más profunda y prolongada crisis económica del capitalismo en muchas décadas, no produce grandes movilizaciones populares de resistencia a las políticas de austeridad de una manera global, al menos en los países del Sur de Europa, y por el contrario quienes se fortalecen son las fuerzas de la extrema derecha en países como Francia, Grecia, Austria, Bélgica, y Reino Unido con matices.
Ante el proceso electoral de democracia representativa al Parlamento Europeo la CGT promovió una campaña por la abstención activa, que la explicaba como una “abstención en las urnas y al mismo tiempo una acción en las organizaciones que luchan por cambiar este estado de cosas”, porque CGT considera que la autoorganización y la lucha en la calle es la mejor garantía que tienen las personas trabajadoras para la defensa efectiva de sus intereses.
CGT opina que la ausencia de una resistencia masiva es el telón de fondo de la debilidad de la “izquierda” y parece que no es la mejor opción ahora el “asalto a las instituciones”, lo cual requiere distraer de otras luchas muchos esfuerzos y tiempo a participar en las reglas de juego formales/jurídicas para cambiar, o mejor reformar, el sistema, cuando no hay un movimiento social de lucha real para ganar.
El sindicato CGT señala que a pocos días del “circo de las elecciones a esa UE”, los poderosos, los políticos y, sobre todo, las grandes patronales europeas no han variado ni un ápice sus políticas del robo y expropiación de derechos y libertades. Así para los Estados del Sur de Europa, España entre ellos, se les dice que deben seguir bajando más los salarios y las cotizaciones sociales al empresariado y subir el IVA.
CGT opina que las reglas de esa UE y las del Estado español no pueden ser modificadas desde el “hecho del voto”. La mayoría social de ésta UE tiene que romper con esas reglas y CGT entiende que la lucha y la movilización ha de ser el único camino.






















