II Congreso de Mujeres Inmigrantes

Casi el 70% de las mujeres inmigrantes que residen en la Comunidad de Madrid tienen una ocupación, ya sea laboral o académica. 

Así, el 69,37% de estas nuevas madrileñas trabaja, estudia, estudia y trabaja o realiza algún trabajo doméstico no remunerado, siendo tan sólo un 30,63% las que están en situación de desempleo, son jubiladas pensionistas, están en situación de incapacidad o aseguran estar en otra situación no definida.  

Así lo puso de manifiesto el consejero de Asuntos Sociales, Salvador Victoria, durante la inauguración del II Congreso de Mujeres Inmigrantes “Por la visibilización de las nuevas madrileñas”, organizado por la Federación de Entidades por la Integración de la Mujer Inmigrante (FEIMI) con el objetivo de analizar la situación actual de estas ciudadanas en la región, así como de sensibilizar y luchar contra todo tipo de violencia que puedan sufrir y de promocionar acciones a favor de la igualdad de oportunidades.  

Durante su intervención, el responsable regional describió a la Comunidad de Madrid como una región “abierta e integradora”, como una “tierra de oportunidades” que trabaja, junto con los nuevos madrileños, en el objetivo común de conseguir que el proceso de integración sea una realidad. Asimismo, destacó que uno de cada cinco inmigrantes que viven en España residen en la Comunidad de Madrid, cifra que se traduce en 1.250.000 personas. 

El 51%, mujeres 

De ellas, el 51% son mujeres y el 49%, hombres, “un dato que pone de manifiesto que las mujeres van abriendo camino por sí mismas en los países de destino a los que emigran y, por lo tanto, que estamos logrando ese reto que significa la igualdad”, señaló Victoria. 

También explicó que, además de ser mayor el número de mujeres inmigrantes en la región, también presentan una situación laboral mejor que la de los hombres, según los datos que arroja la última Encuesta Regional de Inmigración. Así, el 62% de las nuevas madrileñas tienen un trabajo, frente al 49% de los hombres; el 4,21% estudia (el porcentaje de varones es de un 4,08%), el 1,12% estudia y trabaja (el 1,02% en el caso de los hombres). 

Además, la tasa de paro femenina entre la población inmigrante de la Comunidad de Madrid es quince puntos inferior a la de los hombres, “lo que demuestra la capacidad de adaptación y de respuesta que tienen las mujeres ante situaciones difíciles, así como la conquista de su autonomía personal, que va muy ligada a la independencia económica”. 

Para reforzar la integración social que se inicia con la incursión en el mercado de trabajo, la Comunidad de Madrid ofrece a los nuevos madrileños que llegan a la región 17 Centros de Participación e Integración de Inmigrantes (CEPI) “que promueven el conocimiento mutuo entre los vecinos de Madrid y los que llegan a nuestra región”.  

En ellos se ofertan cursos de formación, asesoría jurídica, talleres de búsqueda y mejora de empleo, programas culturales, actividades deportivas, etc.  Desde que se pusieron en marcha en 2006, los CEPI han atendido a cerca de 150.000 personas, de las que 1 de cada 4 es de origen español.  

Violencia contra las mujeres 

Junto a la ayuda para la integración, el Victoria también recordó que el Gobierno autonómico pone en marcha de las mujeres inmigrantes que sufren exclusión o que viven algún tipo de conflicto personal, familiar o social. Así, existen dos centros de día, el Ayaan Irsi Ali, para mujeres magrebíes, y el Centro de Mujeres Iberoamericas Pachamama, donde se da una respuesta y una ayuda social a los problemas que las usuarias puedan presentar.  

En el terreno de la violencia doméstica, el consejero aseguró que las mujeres inmigrantes sufren en ocasiones una doble discriminación: por su condición de mujer y por su condición de inmigrante, por lo que la Comunidad de Madrid, en el marco de la Ley Integral contra la Violencia de Género de la Comunidad de Madrid, trata de dar una respuesta global al fenómeno de la violencia contra la mujer que, además de tener en cuenta otros ámbitos además del doméstico (laboral, social), también afecta a las personas a cargo de la víctima. 

En este sentido, recordó que las mujeres, provengan de donde provengan, que sufran la violencia de género, tienen a su disposición en la Comunidad d e Madrid una red de centros de emergencia, de acogida y de pisos tutelados en los que en 2011 se atendieron a 329 mujeres, de las que 211 eran inmigrantes; en lo que llevamos de año, se han atendido a 118 usuarias y de ellas 162 son inmigrantes. También existen 51 puntos municipales del Observatorio Regional de la Violencia de Género que dan cobertura a los 179 municipios de la región. 

Por otra parte, el Ejecutivo autonómico también cuenta con tres recursos para mujeres víctimas de trata con fines de explotación sexual en los que el año pasado se atendieron a 61 mujeres que decidieron abandonar la prostitución. De ellas, 55 eran inmigrantes.