La defensora del Pueblo pide una autoridad independiente que regule los contenidos de los medios

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La defensora del Pueblo en funciones, María Luisa Cava de Llano, ha considerado “necesaria” la creación de una autoridad audiovisual independiente ajena al Ejecutivo, susceptible de controlar la adecuación de los contenidos, la programación y la publicidad de los medios de comunicación audiovisual a las restricciones y límites a los que deben someterse para la protección de los derechos constitucionales de los ciudadanos y particularmente para la protección de la  juventud y la infancia.

Así lo ha manifestado durante su intervención sobre ‘El papel de los medios de comunicación como garantes de los valores democráticos’, en el curso ‘Ética, credibilidad y confianza en los medios de comunicación del siglo XXI’, organizado por Servimedia y patrocinado por BBVA, Fundación Sanitas, Abertis y Novartis, que se celebrará hasta el viernes 13 de julio, en el marco de los cursos de verano de la UCM en El Escorial.

La Defensora del Pueblo en funciones se ha referido especialmente a la televisión, donde es frecuente que las cadenas contraprogramen su oferta en función del resto de cadenas, se exceda el límite máximo de publicidad5, y se emitan contenidos inadecuados en relación a la audiencia. En esta línea, “la autorregulación no parece lograr resultados”, ha dicho, y “los mecanismos de control existentes no son suficientes”.

En este punto, se ha referido a un informe monográfico realizado por la institución sobre la protección de los menores frente a la programación y contenidos de la televisión e Internet y ha destacado la importancia de tener en cuenta la voz del menor a este respecto, dada, además, la “brecha digital” existente entre padres y adolescentes. En el informe, ha destacado, se recogen entre otras conclusiones, que un porcentaje elevado de los menores encuestados aprecian déficits en la protección de sus derechos.

Desde su experiencia de más de 12 años en la institución, Cava de Llano se ha peguntado “cómo puede la gente entender que las mismas noticias den lugar a informaciones tan distintas en los diferentes medios de comunicación”. Desde su punto de vista, “separar la información de la opinión” es un “requisito básico y un paradigma de la profesión periodística”. Por ello, ha dicho, credibilidad y confianza son conceptos que tienden a confundirse, pero mientras la credibilidad es una cualidad, la confianza una actitud de quien recibe la información, un acto de fe, cuyo componente racional es más limitado.

De este modo, ha calificado el panorama actual de los medios de comunicación como “complicado” por factores como la revolución tecnológica,  que ha llevado al debate sobre su propia subsistencia, y ha subrayado que, en los últimos años, más de 150 medios han cerrado y más de 6.000 periodistas han sido despedidos. “No está claro el modelo de profesión del futuro”, ha puntualizado.

En esta línea, se ha preguntado si “tiene sentido la prensa en papel”, “si hay que pagar por los contenidos digitales”, o “si hacen falta profesionales de la comunicación si todo el mundo puede informar de lo que quiera y desde cualquier sitio”.

Cava de Llano se ha referido al papel de los medios de comunicación y ha señalado que, a través de la libertad de información, “los medios contribuyen a la creación de una opinión pública libre”, que es “fundamental” para la garantía de los derechos del ciudadano.

En su opinión, es necesario que el ciudadano esté informado “ampliamente” para ponderar informaciones contrapuestas y, para ello, deben existir profesionales independientes y pluralidad de medios y esto “no puede quedar al albur de condiciones económicas y tecnológicas”. “Si la opinión pública no es libre, no hay Estado democrático”, ha puntualizado.

En este sentido, ha asegurado que los ciudadanos perciben la ineficacia de los actuales mecanismos de control en la defensa y garantía de determinados derechos, como el derecho a la intimidad y, sobre todo, se ha referido a la protección de la juventud y la infancia. En el sector de los medios de comunicación, muchos ámbitos “carecen de regulación adecuada”, ha señalado.

Previamente, la secretaria de Estado de Comunicación, Carmen Martínez de Castro, quien ha inaugurado el curso, ha afirmado que el Gobierno es el que tiene la “mayor” responsabilidad para recuperar la confianza en la sociedad, pero que también es una labor que corresponde a los medios de comunicación, con la participación de todos los ciudadanos, actuando desde la ética y la responsabilidad para ganar la credibilidad y la confianza que merecemos.  Por eso, ha animado a que entre todos colaboremos a esta tarea colectiva, que es que España salga de la crisis, la cual ha calificado como “una crisis de confianza”.

Martínez de Castro, periodista también, ha calificado la credibilidad como “consecuencia de un comportamiento ético” y “valor fundamental” de los medios de comunicación, así como el “pre-requisito” de la confianza, que, junto con la ética, “es  un acierto radical y certero” para garantizar “hacer bien las cosas” y ganarse la confianza, que es “la garantía y certidumbre de que siempre vamos a tener ese comportamiento ético”.

Así, ante la crisis que están sufriendo los medios de comunicación, ha advertido que lo que hay que hacer es “volver a los valores básicos de ética, credibilidad y confianza”, que es lo que distingue a los medios. “La ética y la credibilidad son las condiciones de la comunicación que garantiza el privilegio y la protección de los medios de comunicación, ofreciendo una información veraz”.

Además, ha hecho referencia al deber del Gobierno para recuperar esa confianza, como respuesta a su mandato político que se plasmó en las elecciones del pasado mes de noviembre, pero, según ha apuntado, “actuando, no en solitario, sino en profundidad”, para lo que es necesario la participación de todos, a pesar de la “extraordinariamente complicada” situación que vivimos, “de grave déficit y deuda pública”.

Según ha instado, “existe la necesidad de recapitalizar el sector financiero y de crear millones de puestos de trabajo”, ya que, ha asegurado, “se ha llegado a esta situación, no por mala suerte, sino por haber actuado con una gran falta de ética”, por lo que, por eso, ha continuado, “hay que hacer las cosas bien, salir de la crisis y recuperar la confianza, tanto por España como por Europa”.