
Hasta el momento, se estima que 60 personas han muerto y más de 129.000 han sido evacuadas. La tormenta tropical ‘Haikui’ ha provocado las peores inundaciones en la zona desde el desastre del Ketsana de 2009, cuando 400 personas murieron y millones quedaron sin hogar.
La respuesta de emergencia ofrecida por InspirAction incluye la provisión de alimentos básicos, refugio y medicinas. «A pesar de que existen centros de evacuación, muchas personas permanecen en sus hogares por temor a que sean saqueadas si las abandonan. Muchos están también preocupados por la posibilidad de no poder regresar a sus hogares si las inundaciones hacen que sean declarados inhabitables. Y otros, simplemente no tienen otro lugar adonde ir, ni opciones reales de sobrevivir si dejan todo atrás y huyen. Por eso se arriesgan a quedarse en sus hogares, aunque lugares tan vulnerables”, indica Emma Wigley, responsable de comunicación de la oficina de InspirAction en Manila
«Muchos de los edificios y las casas están completamente sumergidas, incluyendo las infraviviendas construidas en equilibrio precario en los lechos de los ríos, que albergan hasta dos millones de personas en asentamientos informales. Muchas personas con bajos ingresos no pueden permitirse el lujo de comprar una casa o pagar el alquiler, y se ven obligados a vivir en zonas de alto riesgo, muy vulnerables ante las inundaciones durante la temporada de monzones», añade.
Otros factores que agravan las consecuencias de las inundaciones son la deforestación y la tala ilegal en las montañas, que facilitan los deslizamientos de tierra. Sin árboles, el agua fluye libremente hacia Manila, una selva de cemento que se extiende a lo largo de una llanura tradicionalmente inundable.
La respuesta de emergencia de InspirAction se centra en el suministro de equipos, como botes de rescate y chalecos salvavidas, apoyando el trabajo previo de capacitación de las comunidades locales en procesos de evacuación y procedimientos de rescate.
























