El Fondo Mundial lanzó su nuevo modelo de financiamiento a finales de febrero y, desde entonces, hemos recibido numerosas preguntas sobre cómo se adoptaron las decisiones de financiamiento. Existe un interés considerable en conocer cómo acceder a los US$ 1.900 millones disponibles para el periodo de transición a este nuevo modelo (durante 2013 y 2014). Los criterios principales dan prioridad a los países que: se encuentran en posición de alcanzar efectos rápidos, se enfrentan a interrupciones de servicios, o bien han recibido menos fondos de los que les corresponderían aplicando los nuevos principios de asignación, que prestan especial atención a la carga de morbilidad y al nivel de ingresos nacional. Asimismo, se realizan ajustes con el objeto de tener en cuenta los niveles de financiamiento externo facilitado por otros donantes. En el caso de los seis países que han sido invitados en calidad de “solicitantes de la primera fase” a participar en todas las etapas del proceso de solicitud (desde el envío de una nota conceptual a la elaboración de una subvención nueva), también se tiene en consideración el tamaño de la región y del país. Necesitamos poner a prueba diversos programas, entornos y condiciones para comprobar cómo funciona el nuevo modelo de financiamiento durante la fase de transición (este año y el próximo). De esta forma, podremos realizar mejoras y cambios según sea necesario.
El enfoque que adopta el Fondo Mundial respecto de la asignación de recursos sigue rigurosamente las decisiones tomadas por su Junta Directiva sobre el nuevo modelo de financiamiento. Un requisito importante que fijó la Junta Directiva fue que las asignaciones en este nuevo modelo han de tener en cuenta tanto los fondos comprometidos como los no comprometidos, a fin de que la inversión del Fondo Mundial en su conjunto cubra de forma más estratégica las principales deficiencias y necesidades en el ámbito de las tres enfermedades. Además de los US$ 1.900 millones de fondos no comprometidos que estarán disponibles en 2013 y 2014, las asignaciones también incluyen una cantidad mucho mayor de fondos que fueron comprometidos en años previos y que podrían desembolsarse en este periodo.
Existe un punto relacionado con el nuevo modelo de financiamiento que posiblemente sea pertinente para los 47 países que pueden solicitar financiamiento como “solicitantes de la fase intermedia” para renovaciones y extensiones de subvenciones, o bien para rediseñar programas que sean capaces de emplear los fondos con rapidez en 2013 y 2014. El Fondo Mundial está teniendo en cuenta tanto los fondos comprometidos como los no comprometidos a la hora de determinar las cantidades que se asignarán para el periodo 2014-2016. En la práctica, esto significa que los fondos que se obtengan en 2014 se considerarán parte de la asignación general de un país para dicho periodo. En cualquier caso, se insta a los solicitantes a que analicen cómo puedan utilizar todos los fondos de forma que consigan la mayor repercusión posible.
























