El viernes 12 de abril se dieron cita en el salón de actos del CIEMAT algunos de los integrantes de la última campaña española en la Antártida, que expusieron el trabajo desarrollado en el marco de un proyecto de investigación del Plan Nacional de I+D+i liderado por la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), que estudia las características y los cambios recientes de carácter geomorfológico, neotectónico e hidrogeológico, así como los impactos sobre la superficie del terreno en la región septentrional de la Península Antártica.
La jornada dio comienzo con la bienvenida a los ponentes y asistentes por parte de Dra. Yolanda Benito, directora delDepartamento de Medio Ambiente del CIEMAT, en la que destacó el papel que juega la Antártida como un “inmenso laboratorio científico”, ya que este continente “se ha transformado en referencia de lo que sucede en el resto del mundo”.
El primero de los que intervinieron, el Dr. Jerónimo López, es profesor de Geodinámica en la Facultad de Ciencias de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) y presidente del Scientific Committee on Antarctic Research (SCAR), el órgano internacional que se ocupa de promover y coordinar la investigación científica en la Antártida y que recibió el Premio Príncipe de Asturias 2002 de Cooperación Internacional. En palabras de este científico, la comunidad internacional es cada vez más consciente del relevante papel de la Antártida para el estudio de procesos que afectan al resto del planeta, así como de la incidencia allí de lo que sucede a miles de kilómetros de distancia. Destacó también las diferencias de comportamiento del Ártico y la Antártida en el actual contexto de cambio climático, por ejemplo en la extensión del hielo marino.
Asimismo, el Dr. López reseñó la importancia de la actividad humana en la Antártida, que en la actualidad recibe visitas de científicos y turistas. Más del 99,7% del territorio de la Antártida está cubierto de hielo, por lo que reviste especial interés el estudio de las pocas zonas con afloramientos rocosos, los fondos y corrientes en los mares circundantes y los terrenos y lagos existentes bajo el hielo. Habló del sistema por el que se rige la Antártida y remarcó la importancia del Protocolo de Protección del Medio Ambiente, dentro del Tratado Antártico. La actividad científica llevada a cabo por España le ha permitido situarse en un digno lugar dentro del conjunto de países que desarrollan actividades en la Antártida. Resumió las investigaciones geológicas realizadas desde la UAM desde hace algo más de veinte años y enlazó con las desarrolladas en la campaña 2012-2013, destacando la colaboración entre investigadores españoles y extranjeros participantes, como la Dra. Tania O’Neill de la Universidad de Waikato en Nueva Zelanda; el Dr. Luís Moreno del Instituto Geológico y Minero de España (IGME) y Dr. Adrián Silva del Instituto Nacional del Agua en Argentina, además de los otros conferenciantes de esta jornada.
El Dr. Juan José Durán, Director del Departamento de Investigación y Prospectiva Geocientífica del IGME, comenzó su intervención comentando el hecho de que todavía no se han podido estudiar las muestras tomadas en la Antártida puesto que en la actualidad se encuentran viajando hacia España en el buque oceanográfico Hespérides. El Dr. Durán desarrolla investigaciones hidrogeológicas, destacando que en la Antártida se produce una concentración del ciclo del agua, de modo que lo que ocurre en un año en otras zonas terrestres, allí sucede en muy pocos meses; lo que supone, en cierto modo, una ventaja para el estudio por los especialistas. Entre otros temas de interés, se ha estudiado la interrelación entre los flujos de agua locales y los regionales, más profundos; el estudio de las aguas superficiales y subterráneas tiene por objetivo elaborar un modelo conceptual hidrogeológico. Una de los efectos observados es que en los caudales de los arroyos y la alimentación de los lagos interviene la presencia de permafrost. La presencia de agua líquida en la zona de estudio ocurre en verano, cuando a las precipitaciones y fusión de la nieve se une la fusión del hielo en los glaciares y en el suelo por encima del permafrost.
Durante la campaña 2012-2013, el equipo de trabajo ha recogido unas 70 muestras de agua de distintas zonas (Isla Rey Jorge, Isla Decepción, Punta Hannah en la Isla Livingston, Punta Cierva, Isla Media Luna, Isla Vega y Marambio), correspondientes a arroyos, lagos, lluvia/nieve, drenaje glaciar, drenaje de neveros, aguas subterráneas y aguas residuales. Estas últimas aguas fueron recogidas en zonas de mayor concentración humana con el fin de estudiar la existencia de posibles compuestos emergentes. Por último el Dr. Durán destacó que entre las mediciones efectuadas in situ han sido encontrados algunos valores muy básicos y muy ácidos de agua, cuya interpretación está pendiente de interpretación cuando se completen los análisis.
En tercer lugar intervino el Dr. Thomas Schmid, investigador de la Unidad de Conservación y Recuperación de Suelos del Departamento de Medio Ambiente del CIEMAT, especialista en sistemas de teledetección y su aplicación en estudios geomorfológicos y de suelos. El Dr. Schmid habló sobre las especiales dificultades de la misión, el traslado, las duras condiciones de trabajo y el apoyo logístico y de infraestructura con la que se cuenta, destacando la necesidad de una adaptación psicológica y física para poder afrontar este reto. Puso de manifiesto la importancia de una correcta interpretación de las imágenes y datos de satélite, para ello las validaciones sobre el terreno son de gran importancia y a la larga pueden significar una menor necesidad de desplazamientos a la Antártida para estudiar el terreno. La observación espacial a través de radares, satélites, etc. empleados en la toma de datos previos a la recogida de datos en superficie, requiere una gran especialización, permitiendo su comparación; así sucede por ejemplo en la caracterización y la realización de la cartografía formas superficiales geomorfológicos y morfoestructurales mediante la aplicación de técnicas de teledetección en el área seleccionada.
Uno de los objetivos del proyecto, en el que trabaja este investigador del CIEMAT, es desarrollar una metodología integrada que considere distintos métodos de recogida de datos para poder precisar con mayor exactitud las características geomorfológicas. El Dr. Schmid resaltó la importancia de que el proceso de toma de muestras afecte al medio en la menor medida posible y se consiga minimizar los impactos, dada la fragilidad de este ecosistema y siempre con el objetivo final de intentar no modificar el objeto de estudio. En total se han recogido alrededor de dos centenares de muestras de suelos y sedimentos que en este momento transporta el Hespérides en la cámara frigorífica, entre 0 y 4ºC, para su conservación idónea. Ya en España se realizarán análisis físicos, químicos y biológicos, en parte en la División de Suelos y Geología Ambiental, así como el análisis en elementos traza para poder establecer el fondo geoquímica y evaluar el potencial impacto antropogénico, pudiendo llegar a establecerse áreas de referencia sin alteración humana.
Para finalizar la jornada, se dirigió a los asistentes el Comandante del Ejército de Tierra Álvaro Kromer, jefe de la Base Gabriel de Castilla, que hizo un repaso de los aspectos logísticos y de funcionamiento de una de las bases que dió apoyo a la expedición en la presente campaña. Entre otras cuestiones, hizo hincapié en la importancia del equipo humano para un correcto funcionamiento de la base, y cómo los integrantes del ejército de Tierra que han participado en la campaña 2012-2013 se prepararon de forma exhaustiva para hacer el trabajo de apoyo de la manera más eficaz posible. La Base está preparada para prestar un apoyo integral a los científicos que desarrollan su actividad, contando con la infraestructura necesaria para atender a su alojamiento, manutención, transporte en terreno, así como dos pequeños laboratorios (húmedo y seco). Asimismo, el comandante Kromer destacó los avances en el sistema de comunicaciones de la base. Este sistema, además de permitir las comunicaciones individuales, da soporte a un avanzado sistema de telemedicina asistida, que permite evaluar y diagnosticar a distancia la situación de un paciente de manera muy eficiente. Hizo especial hincapié en la relevancia que tiene para la gestión de una base la aplicación de protocolos de gestión medioambiental. De hecho, uno de sus objetivos más importantes en la gestión de la base es que toda la actividad que se desarrolle cumpla estrictamente la normativa establecida, mostrándose muy satisfecho de que la base Gabriel de Castilla haya podido renovar la certificación de calidad ISO14.001, que es la norma internacional certificada por AENOR a los sistemas eficaces de gestión medioambiental.
























