
Las obras, realizadas por importantes autores de varios países, aportan enfoques diferentes para abarcar desde el campo de la hidrología hasta la regulación del comercio internacional de las materias primas. El objetivo principal del primero de los libros ha sido evaluar la contribución de América Latina y del Caribe a la seguridad hídrica y alimentaria global. El segundo libro recopila la experiencia española e internacional sobre cuestiones como el agua virtual o la huella hídrica.
Madrid, 24 de junio de 2014.- El Observatorio del Agua de la Fundación Botín presenta hoy, en su sede de Madrid, dos nuevos libros que abordan las cuestiones básicas y cruciales para mejorar la gestión del agua con una perspectiva plural y geográficamente diversa. Estas dos nuevas obras han sido realizadas por importantes autores de varios países, que le han aportado enfoques diferentes para abarcar desde el campo de la hidrología hasta la regulación del comercio internacional de las materias primas.
El primer volumen lleva el título de “Water for food security and well-being in Latin America and the Caribbean. Social and environmental implications in a Globalized economy”. Este libro es fruto del proyecto “Seguridad Hídrica y Alimentaría en América Latina”, una actividad que ha sido coordinada por el OA en colaboración con diversas instituciones de América Latina y el Caribe (ALC). El libro ha sido editado por Barbara A. Willaarts, Alberto Garrido y M. Ramón Llamas.
El objetivo principal de este proyecto, que ha sido elaborado durante los tres últimos años (2011-2013), ha sido evaluar la contribución de ALC a la seguridad hídrica y alimentaria global, además de medir el desempeño de los distintos países de la región en estas vertientes fundamentales del bienestar de las personas. El libro también analiza los retos que la creciente globalización y las profundas transformaciones socio-económicas en ALC presentan para lograr un desarrollo económico más sostenible.
A pesar de que ALC en su conjunto es una región muy rica en agua, la abundancia de recursos hídricos no impide que sufra problemas de escasez. Aproximadamente el 53% del agua renovable de ALC (agua “azul” procedente de ríos y acuíferos) se concentra en una sola cuenca, la del Amazonas, mientras que el 23% de la población (en torno a 125 millones de personas) vive hoy en cuencas donde existen problemas de escasez.
La globalización de los mercados agrarios, el crecimiento económico en Asia y los cambios en los hábitos alimentarios de los países asiáticos en gran medida han impulsado el crecimiento de la agricultura y las exportaciones en ALC durante la última década. Entre 2000 y 2011 la producción aumentó un 27,2%, y su nivel de especialización ha ido en aumento (en 2011 la producción de caña de azúcar, soja y maíz representaba el 77% de la producción total de la región). ALC es hoy uno de los principales productores de cereales a nivel mundial, el principal exportador de soja y tiene un peso creciente en el mercado agrario mundial (en el año 2010 casi un 20% de las exportaciones agrícolas mundiales tenían su origen en ALC). El despegue del sector ha traído consigo un incremento sustancial de la huella hídrica agrícola, traduciéndose en un incremento del consumo de agua próximo al 40%, de 404 a 672 km3/año.
Muchos países de la región han avanzado notablemente en la formulación de una respuesta estructurada a las oportunidades y a los retos planteados en materia de seguridad hídrica. Sin embargo y como suele ocurrir, la puesta en práctica de las reformas institucionales y de las mejoras en los proceso de gestión es lenta y no exenta de dificultades. Además, la demanda social para un uso más equitativo de los recursos y del territorio, el importante papel del sector privado en el uso del agua y del suelo, y la importancia del agua en ámbitos muy diversos, muestran que la seguridad hídrica solo se puede alcanzar desde una visión amplia, integradora y que va más allá de las políticas de agua tradicionales.
El título del segundo libro es “Integrated water resources management in the 21ST century. Revisiting the paradigm”, y ha sido editado por Pedro Martínez Santos, Maite M. Aldaya y M. Ramón Llamas. Esta obra recopila la experiencia española e internacional y proporciona un análisis de los nuevos paradigmas que están ganando reconocimiento entre los planificadores de agua y académicos. Un ejemplo de esto es el comercio de agua virtual o la huella hídrica.
Asimismo, el libro ofrece nuevas perspectivas esenciales para una Gestión Integrada de Recursos Hídricos (GIRH) en los próximos años. Incluye las ponencias presentadas por dieciséis expertos internacionales de países como Argentina, Brasil, Chile, China, Colombia, Estados Unidos, Francia, Suiza, Marruecos, México y Perú en el 6º Seminario de Aguas, celebrado en Madrid, en noviembre de 2012. Incluye artículos de expertos de instituciones líderes como la Asociación Mundial del Agua (GWP), el Instituto Internacional de Manejo del Agua (IWMI), la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), la Organización Mundial del Comercio (OMC) o la Academia China de Ciencias, entre otros.
El concepto de gestión integrada de los recursos hídricos ha ganado reconocimiento en las últimas décadas. Esto es en gran parte debido a que la GIRH aboga por un enfoque coordinado con el fin de equilibrar las necesidades sociales y económicas con la sostenibilidad ambiental, lo cual es consistente con el interés actual de lograr un crecimiento verde y sostenible.
Sin embargo, la GIRH es difícil de alcanzar en la práctica. Una de sus dificultades es el hecho de que muchas de las decisiones que afectan el agua se hacen fuera de la esfera de la planificación hidrológica convencional. Con base en la experiencia en España, así como en otras zonas del mundo (como América Latina, el Norte de África, o Asia Oriental), este libro analiza las herramientas valiosas para una GIRH más eficaz, incluyendo la contabilidad del agua, el comercio de agua virtual (por medio de la alimentación), la huella hídrica, la evaluación del capital natural y social, las cuestiones éticas y la transparencia.
Pone su atención en los vínculos entre el agua, la economía y el medio ambiente. Estos avances están ayudando a revisar y reformular el paradigma de la seguridad hídrica y alimentaria. Probablemente, el papel de la Organización Mundial del Comercio (OMC) en la política mundial del agua aumentará en un futuro próximo. La implementación de la GIRH, con sus pros y sus contras, puede ser útil para fomentar una buena toma de decisiones.
El Observatorio de Agua es el primer think tank interdisciplinar del agua en España. Fue creado en el año 1998, y se especializa en el análisis de temas vinculados al agua de relevancia nacional y global. Es conocido por su riguroso nivel científico, que combina ciencias naturales con la economía y las ciencias sociales, con el objetivo explícito de ofrecer ideas y aportar datos que sean relevantes a nivel de la toma de decisiones. La misión del Observatorio del Agua es ofrecer soluciones innovadoras a los problemas de gestión del agua.
Resumen de los libros
Los expertos proponen abrir la perspectiva del análisis de los problemas del agua y considerar las tendencias globales
El libro “WATER FOR FOOD SECURITY AND WELL-BEING IN LATIN AMERICA AND THE CARIBBEAN. SOCIAL AND ENVIRONMENTAL IMPLICATIONS IN A GLOBALIZED ECONOMY”, escrito en inglés, y una monografía que lo resume editada en castellano –“Seguridad hídrica y alimentaria en América Latina y el Caribe. Implicaciones regionales y globales” sintetizan las investigaciones más importantes realizadas en el marco del proyecto ‘Seguridad Hídrica y Alimentaría en América Latina’. Liderado por el OA en colaboración con siete instituciones de América Latina y el Caribe (ALC) (Universidad de Sao Paulo, Universidad Pontifica Catalítica de Chile, Subsecretaría de Recursos Hídricos del Ministerio de Planificación de Argentina, Universidad Nacional de Lima, Centro Tecnológico de Antioquía, Centro del Agua para América Latina y el Caribe y Universidad Autónoma Nacional de México) el desarrollo del estudio se ha extendido durante dos años y medio (2011-2013). La finalidad de este proyecto ha sido evaluar la contribución de ALC a la seguridad hídrica y alimentaria global a través de sus exportaciones agrarias, medir el desempeño de los países de la región en estas vertientes fundamentales del bienestar social y, por último, analizar los retos que la creciente globalización y las profundas transformaciones socio-económicas de ALC presentan para lograr un desarrollo económico más sostenible.
A pesar de que ALC en su conjunto es una región muy rica en agua, la abundancia de recursos hídricos no impide que esta región sufra problemas de escasez. Aproximadamente el 53% del agua renovable de ALC (agua ‘azul’ renovable procedente de ríos y acuíferos) se concentra en una sola cuenca, la del Amazonas, mientras que el 23 % de la población (en torno a 125 millones de personas) vive hoy en cuencas donde existen problemas de escasez.
La globalización de los mercados agrarios, el crecimiento económico en Asia y los cambios en los hábitos alimentarios de los países asiáticos en gran medida han impulsado el crecimiento de la agricultura y las exportaciones en ALC durante la última década. Entre 2000 y 2011 la producción aumentó un 27,2%, y su nivel de especialización ha ido en aumento (en 2011 la producción de caña de azúcar, soja y maíz representaba el 77% de la producción total de la región). ALC es hoy uno de los principales productores de cereales a nivel mundial, el principal exportador de soja y tiene un peso creciente en el mercado agrario mundial (en el año 2010 casi un 20% de las exportaciones agrícolas mundiales tenían su origen en ALC). El despegue del sector ha traído consigo un incremento sustancial de la huella hídrica agrícola, traduciéndose en un incremento del consumo de agua próximo al 40%, de 404 a 672 km3/año.
Los retos de la seguridad hídrica se afrontan dentro del marco institucional de cada país. En este espacio operan e interactúan las instituciones públicas a distintos niveles, el sector privado, las organizaciones no gubernamentales y la sociedad civil en general. El sector privado, y en particular las empresas agro-alimentarias de gran escala, constituyen el mayor consumidor directo e indirecto de agua en ALC. Las demandas del mercado influyen más sobre sus decisiones que consideraciones de seguridad hídrica en sentido amplio. Por tanto, es fundamental que las políticas públicas aseguren que el uso económico del agua sea compatible con la seguridad hídrica de toda la población, y que esas políticas tengan en cuenta los incentivos que determinan las estrategias productivas del sector privado. En muchos países de ALC, la demanda de la sociedad de políticas más concretas y sostenibles han favorecido el incremento de la seguridad hídrica, tanto en términos de acceso al agua para los distintos usos como en términos de protección de las fuentes de ese recurso, y el establecimiento de políticas para contrarrestar los efectos negativos del fuerte crecimiento económico arriba descrito. Durante la última década esto se ha traducido en numerosos cambios legales y la implementación de múltiples reformas institucionales relativas al agua.
Aunque con excepciones, algunos rasgos comunes de estas reformas son la descentralización de la gestión del agua, la consideración de la cuenca hidrográfica como unidad de gestión, el fortalecimiento de las prácticas de participación en la toma de decisiones, la inclusión de principios y objetivos de sostenibilidad ambiental en la gestión del agua, así como el reconocimiento del derecho al agua y al saneamiento como un derecho humano. Esto último está actualmente reconocido en las legislaciones de quince países de ALC, que incluyen más del 75% de la población de la región. Además, la fuerte demanda social de instituciones más democráticas y eficientes ha promovido la aprobación de leyes con vistas a asegurar una mayor transparencia y rendición de cuentas de los entes públicos y privados que utilizan recursos económicos públicos o son titulares de servicios públicos.
Los mecanismos participativos formalizados en las reformas de la última década se centran en la inclusión de los usuarios en algunos procesos de toma de decisiones. Ejemplos de ellos son los comités y consejos creados a diferentes escalas en países como Brasil, Chile, Costa Rica, México y Perú. Sin embargo, las partes interesadas que no son usuarios directos del agua están escasamente representadas en esos foros e, incluso cuando tienen voz, perciben que los procesos participativos a menudo no tienen capacidad real de cambiar el rumbo de las políticas públicas. El estudio sobre la calidad de la gobernanza del agua en trece países de ALC elaborado por la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) identifica como un problema ‘importante’ o ‘bastante importante’ la participación pública limitada y la falta de información sobre el resultado de esa participación en el 90% de los países considerados. Esto hace que los actores con menos poder económico sigan recurriendo a la movilización social para hacer oír su voz.
En síntesis, muchos países de la región han avanzado notablemente en la formulación de una respuesta estructurada a las oportunidades y a los retos planteados en materia de seguridad hídrica. Sin embargo y como suele ocurrir, la puesta en práctica de las reformas institucionales y de las mejoras en los proceso de gestión es lenta y no exenta de dificultades. Además, la demanda social para un uso más equitativo de los recursos y del territorio, el importante papel del sector privado en el uso del agua y del suelo, y la importancia del agua en ámbitos muy diversos, muestran que la seguridad hídrica solo se puede alcanzar desde una visión amplia, integradora y que va más allá de las políticas de agua tradicionales.
El otro libro titulado “INTEGRATED WATER RESOURCES MANAGEMENT IN THE 21ST CENTURY. REVISITING THE PARADIGM”, escrito en inglés, recopila la experiencia española e internacional y proporciona un análisis de los nuevos paradigmas que están ganando reconocimiento entre los planificadores de agua y académicos, por ejemplo, el comercio de agua virtual o la huella hídrica. El libro ofrece nuevas perspectivas esenciales para una Gestión Integrada de los Recursos Hídricos (GIRH) en los próximos años.
Este libro recoge las ponencias presentadas por dieciséis expertos internacionales de países como Argentina, Brasil, Chile, China, Colombia, Estados Unidos, Francia, Ginebra, Marruecos, México y Perú en el 6º Seminario de Aguas, celebrado en Madrid, en noviembre de 2012. Incluye artículos de expertos de instituciones líderes como la Asociación Mundial del Agua (GWP), el Instituto Internacional de Manejo del Agua (IWMI), la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), la Organización Mundial del Comercio (OMC) o la Academia China de Ciencias, entre otros.
El concepto de gestión integrada de los recursos hídricos ha ganado reconocimiento en las últimas décadas. Esto es en gran parte debido a que la GIRH aboga por un enfoque coordinado con el fin de equilibrar las necesidades sociales y económicas con la sostenibilidad ambiental, lo cual es consistente con el interés actual de lograr un crecimiento verde y sostenible.
Sin embargo, la GIRH es controvertido y difícil de alcanzar en la práctica. Una de sus dificultades es el hecho de que muchas de las decisiones que afectan el agua se hacen fuera de la esfera de la planificación hidrológica convencional. Con base en la experiencia en España, así como en otros países del mundo (como América Latina, el Norte de África, o Asia Oriental), este libro analiza las herramientas valiosas para una GIRH más eficaz, incluyendo la contabilidad del agua, el comercio de agua virtual (por medio de la alimentación), la huella hídrica, la evaluación del capital natural y social, las cuestiones éticas y la transparencia. Hace énfasis en los vínculos entre el agua, la economía y el medio ambiente. Estos avances están ayudando a revisar y reformular el paradigma de la seguridad hídrica y alimentaria. Probablemente, el papel de la Organización Mundial del Comercio (OMC) en la política mundial del agua aumentará en un futuro próximo. La implementación de la GIRH, con sus pros y sus contras, puede ser útil para fomentar una buena toma de decisiones.
























