Rescates MSF en el Mediterráneo; Balance de 2 semanas de Operaciones

1028

Desde que Médicos Sin Fronteras (MSF) puso en marcha la operación de rescate en el Mediterráneo el pasado 2 de mayo, los equipos de la organización han rescatado a 1.817 personas, incluyendo 352 mujeres y 123 niños, en siete operaciones de salvamento.

Más de 1.200 personas rescatadas en 48 horas
Solo los días 13 y 14 de mayo, los dos barcos con los que opera MSF (MY Phoenix y Bourbon Argos) socorrieron en el Mediterráneo central a cuatro embarcaciones que trataban de llegar a Europa. El miércoles 13, MY Phoenix, navío operado conjuntamente por MSF y MOAS[1], rescató dos barcos con un total de 188 personas a bordo. Ese mismo día, el segundo operativo de MSF, a bordo del Bourbon Argos, realizó la primera operación de salvamento desde que zarpó el pasado día 9 del puerto siciliano de Augusta: rescató a 477 personas (319 hombres, 141 mujeres y 17 niños) que viajaban en un barco de pesca a unas 30 millas náuticas (55 kilómetros) de la costa de Libia. La mayoría procedían de Eritrea aunque también viajaban a bordo personas originarias de Bangladesh, Siria y Somalia. Solo un día después, este grupo fue desembarcado en Augusta.

El mayor operativo en estas dos semanas de operaciones se produjo el jueves 14 de mayo cuando el MY Phoenix asistió a una embarcación con 561 personas a bordo. La nave trasladaba a 365 hombres, 136 mujeres y 60 niños (15 de ellos menores de 5 años), procedentes sobre todo de Eritrea y Siria. La intervención comenzó a las 9 de la mañana cuando el Centro de Coordinación de Salvamento Marítimo Italiano en Roma alertó al MY Phoenix de la situación de una embarcación tradicional de madera de apenas 18 metros en la que podrían viajar unas 300 personas. El rescate comenzó a las 11 de la mañana y se prolongó durante casi siete horas.

Las personas rescatadas mostraban buenas condiciones de salud aunque algunas de ellas requerirán seguimiento en tierra dado que presentaban hipotermia, deshidratación, infecciones de la piel y diarrea. Un total de 154 personas fueron transferidas a otro buque para su posterior traslado a tierra y 407 fueron trasladadas por el MY Phoenix hasta Messina, en Sicilia. En apenas dos días, los equipos de MSF han rescatado a 1.226 personas.

La misión de rescate de MSF tiene como objetivo salvar vidas. Pero también constituye, de manera intencionada, una declaración política que apunta a los Gobiernos europeos, que están utilizando el Mediterráneo como valla fronteriza y limitan, de manera deliberada, una misión con capacidad de búsqueda y rescate. Estas personas, legítimamente desesperadas, arriesgan sus vidas para encontrar una seguridad que en sus países no tienen. Al reducir al mínimo los canales legales para acceder a Europa, está empujando a los refugiados al mar.

El año pasado, más de 218.000 personas llegaron a Europa por mar; de ellas, 170.000 lo hicieron a Italia. En los cuatro primeros meses de 2015, Italia ha registrado más de 26.500 llegadas. En Grecia, el número de personas que han llegado en estos meses asciende a 27.000. Solo en las islas del Dodecaneso, el número es cinco veces mayor que en 2014; el 75% de las personas que han llegado al archipiélago son sirios.

La propia Agencia Europea para la Gestión de la Cooperación Operativa en las Fronteras Exteriores (Frontex) afirma que el 80% de las personas que llegan a Europa son potenciales refugiados.

El enfoque militar del plan de la UE y las cuotas de reasentamiento
Esta semana, los ministros de Defensa y Exteriores de los Estados miembros de la Unión Europea (UE) han aprobado la operación militar Eunavfor Med destinada, según sus impulsores, a combatir el tráfico de migrantes en el Mediterráneo. Para MSF, esta estrategia no aborda los problemas de fondo, como son la falta de alternativas legales y seguras para llegar a Europa. Una misión militar contra los traficantes solo atacará los medios mediante los que refugiados, solicitantes de asilo y migrantes tratan de llegar a Europa. Pero la desesperación de estas personas les llevará a afrontar riesgos mayores para huir de sus países.

MSF considera que el énfasis en el enfoque militar de unaguerra contra los traficantescorre el riesgo de militarizar el problema y puede poner en peligro las operaciones humanitarias de búsqueda y salvamento. Intervenciones de rescate como las que la propia MSF lleva a cabo desde inicios de mayo pueden verse envueltas en un ambiente hostil.

Como muestra la Operación Eunavfor Med, la mayor parte de la energía y de los recursos de la UE se siguen centrando en cortar el flujo de personas sin ofrecer otras opciones a quienes buscan refugio y asilo. Las medidas anunciadas para detener o desviar los barcos pasan por alto el punto más básico de la crisis: las personas que necesitan protección y que se suben a estas embarcaciones no tienen más remedio que huir.

La propuesta presentada la semana pasada por la Comisión Europea para un sistema de cuotas para demandantes de asilo por parte de los Estados miembros de la UE aún no ha recibido la aprobación de los Gobiernos europeos; incluso algunos Estados han rechazado tanto el sistema para asignar cuotas como el número de personas que tendrían que acoger. Para MSF, las 20.000 plazas para reasentar a refugiados en toda Europa siguen siendo escasas. Más de cuatro millones de sirios viven en campos de refugiados fuera de su país: el 95 % de ellos está registrado en los países vecinos (Jordania, Turquía, Líbano e Irak).

 

[1] Estación de Ayuda al Migrante por Mar (MOAS,Migrant Offshore Aid Station).