Explotación sexual, tráfico y abuso amenazan la vida de los niños en los campos del Norte de Francia

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©UNICEF

Los niños sufren explotación sexual, violencia y trabajos forzados de forma cotidiana en los campos del norte de Francia, de acuerdo con los resultados de un nuevo estudio realizado por UNICEF Comité Francés y UNICEF Comité Reino Unido.

Los testimonios de los niños ofrecen una fotografía de abuso y tragedia, que incluye casos de esclavitud por deudas y actividades criminales forzadas, como por ejemplo asistencia a contrabandistas en los muelles. La violencia sexual es una amenaza constante, incluyendo la explotación sexual y violación de chicos, y la violación y prostitución forzada de niñas. Durante las entrevistas, las jóvenes mujeres confirmaron prácticas de intercambio de favores sexuales por la promesa de un pasaje al Reino Unido o de acelerar su viaje.

Muchos de estos niños han huido de conflictos y están ahora atrapados en los distintos campamentos y asentamientos. Muchos de ellos están desesperados por reunirse con su familia que ya vive en Reino Unido, donde hay una cama que les espera.

 El estudio entrevistó a 60 niños no acompañados de entre 11 y 17 años – de Afghanistán, Egipto, Eritrea, Etiopía, Irán, Iraq, Kuwait, Siria y Vietnam – sobre su camino hasta el norte de Francia, y su vida en 7 campos, entre enero y abril de 2016.

Para alcanzar Francia, las sumas de dinero varían de entre 2.700 a 10.000 euros. Sea cual sea la forma o el precio pagado, el camino es extremadamente peligroso y la experiencia, tal y como la cuentan, traumática.En la mayoría de los campos además, los traficantes cobran una “cuota de entrada” para permitir que los menores se queden.

Las quejas por el frío y el cansancio son comunes debido a las desalentadoras condiciones de vida, los niños están expuestos constantemente a los elementos. No hay acceso a educación regular a pesar de que es obligatorio. Algunos niños han expresado su voluntad de ser hospitalizados en un centro psiquiátrico tras sufrir colapsos mentales y episodios agresivos y violentos.

Pero más allá de las duras condiciones de vida, lo más preocupante es la violencia a las que se ven expuestos: a menudo forzados a trabajar para los traficantes, los niños y jóvenes no acompañados son los más expuestos a todo tipo de violencia. Las primeras preocupaciones que expresan en las entrevistas son relativas a la violencia ejercida por las fuerzas de seguridad, las milicias de civiles y los traficantes, así como a las agresiones sexuales que sufren tanto los niños como  niñas. De la investigación se desprenden indicios claros de que hay situaciones de trata de seres humanos.

Para Sebastien Lyon, director general de UNICEF Francia: “la creación de espacios de protección, permitiendo dar información en su idioma y adaptada a su edad es primordial para todos los niños solos que van a seguir llegando a Francia. Con el fin de que no vivan lo que han vivido los niños no acompañados en el invierno de 2015”.

Los traficantes cobran ahora entre entre 5.000 y 7.000 EUR por persona para cruzar el Canal de la Mancha – nunca antes se había pedido un precio tan elevado. Además, debido a una mayor presencia de las fuerzas de seguridad, la situación ha empujado a los niños a manos de estos traficantes, o les ha forzado a asumir mayores riesgos para pasar sin pagar – en algunos casos escondiéndose ellos mismos en camiones frigoríficos.

El director ejecutivo adjunto de UNICEF Reino Unido dice que “una acción inmediata por parte del Gobierno del Reino Unido podría impedir que estos niños sigan cayendo en manos de los traficantes, y demostrar su seriedad respecto a los compromisos recientemente adquiridos con los niños refugiados”.

“El primer ministro dice que los niños no acompañados deberían ser traidos al Reino Unido si sus familias están aquí a través de los procesos de reunificación familiar, pero estos procesos avanzan con demasiada lentitud. Estos campos no son lugar para niños -sabemos que hay al menos 157 niños en Calais con derecho reconocido a estar con sus familias en Reino Unido”.

“Cuánto más tiempo tengan que esperar estos niños, más desesperados pueden llegar a estar y más fácil será que arriesguen sus vidas huyendo de las terribles condiciones de los campos, para reunirse con sus familias”.

El informe estima que, en marzo de 2016, había 500 niños no acompañados viviendo en 7 puntos del Norte de Francia, incluyendo Calais y Dunkerque, y que aproximadamente 2.000 niños solos han atravesado el Canal de la Mancha desde junio de 2015.

Permanecen de media 5 meses en estas “junglas”, pero algunos de los niños llevan, al menos, 9 meses y uno de ellos está allí desde hace más de un año. Sin embargo, esta media crece con rapidez debido a un aumento de la seguridad en las fronteras y una mayor dificultad de emprender estas travesías. Cuanto más tiempo permanezcan los niños en estos campos, más tiempo estarán expuestos a cada vez más peligros.

La protección de los menores no acompañados es una obligación para los Estados, como queda establecido en la Convención de los Derechos del Niño. Pero la respuesta que se está danto es muy limitada y los procesos no tienen como objetivo central el interés superior del niño.

UNICEF Comité Francés y UNICEF Comité Británico hacen un llamamiento a sus respectivos gobiernos para intensificar sus esfuerzos de protección de todos los niños y trabajar porque los niños no acompañados puedan reunirse lo antes posible con sus familias.

Esta semana UNICEF ha publicado Un peligro en cada etapa del camino, un informe sobre las rutas por que toman los niños para llegar a Europa. En él se ponen de relieve los peligros que enfrentan los niños refugiados no acompañados, incluídos los que viajan desde Libia a Italia.