La violencia de Boko Haram provoca el desplazamiento y acorralamiento de niños en la región del lago Chad

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El impacto de la violencia de Boko Haram durante años en la cuenca del lago Chad, en África, ha provocado una crisis humanitaria que no hace más que empeorar.

Esta situación ha forzado el desplazamiento de 1,4 millones de niños y dejado al menos a un millón todavía atrapados en zonas de difícil acceso, según datos de un informe publicado hoy por UNICEF.

“La crisis del lago Chad es una crisis que afecta a la infancia y debería ocupar un lugar prioritario en la Agenda Global de Migraciones”, ha dicho Manuel Fontaine, director regional de UNICEF para África Occidental y Central. “Las necesidades humanitarias están superando la respuesta, sobre todo ahora que se puede acceder a áreas del noroeste de Nigeria previamente inaccesibles”.

El informe Children on the move, children left behind, publicado previamente a la Cumbre de las Naciones Unidas sobre Personas Refugiadas y Migrantes del 19 de septiembre, examina el impacto de la insurgencia de Boko Haram sobre los niños en Nigeria, Camerún, Chad y Níger y su efecto devastador para la infancia.

El informe señala que:

  • Además de los 2,6 millones de personas desplazadas en la actualidad, se teme que otros 2,2 millones de personas – más de la mitad de ellos, niños- estén atrapados en zonas bajo el control de Boko Haram y necesiten ayuda humanitaria.
  • 38 niños han sido utilizados para llevar a cabo ataques suicidas en la cuenca del lago Chad en lo que va de año, elevando a 86 el número total de niños forzados con el mismo fin desde 2014.
  • Unos 475.000 niños en toda la región del lago Chad sufren desnutrición aguda grave este año, frente a los 175.000 que ya la sufrían a principios del año.
  • En el noreste de Nigeria, se calcula que 20.000 niños han sido separados de sus familias.

El informe también señala que la mayoría de la población desplazada – más de 8 de cada 10 personas – se aloja con las familias y vecinos, lo que implica una presión adicional sobre algunas de las comunidades más pobres del mundo.

“Las comunidades locales están compartiendo lo poco que tienen para ayudar a quienes más lo necesitan en un acto de humanidad que se replica en miles de hogares a lo largo de las zonas afectadas por el conflicto”, dijo Fontaine.

UNICEF está trabajando con sus aliados para cubrir las necesidades básicas de los niños y sus familias en las áreas afectadas por el conflicto. En lo que va de año, cerca de 170.000 niños recibieron apoyo psicosocial, casi 100.000 recibieron tratamiento contra la desnutrición aguda grave y más de 100.000 han participado en los programas escolares.

UNICEF ha recibido solo el 13% de los 308 millones de dólares (273 millones de euros) que necesita para prestar asistencia a las familias afectadas por la violencia de Boko Haram en Nigeria, Níger, Chad y Camerún. El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia hace un llamamiento a la comunidad de donantes para intensificar su apoyo a las comunidades afectadas. Los recursos adicionales ayudarán a UNICEF y sus aliados a ampliar la respuesta – especialmente por las crecientes necesidades humanitarias detectadas tras el acceso a áreas previamente bajo control de Boko Haram.