En el mundo actual, 2,6 millones de personas todavía viven sin acceso a saneamiento básico. Para quienes viven en estas condiciones, enfermedades como la diarrea, son además de una realidad, una importante causa de muerte. Sin embargo, en Uganda, UNICEF y los gobiernos locales educan e informan a las familias para mejorar su higiene dentro y fuera de sus casas.
El distrito de Kyenjojo es un ejemplo de una zona que está realizando un cambio positivo. 16 aldeas en toda la región utilizan soluciones sencillas para recoger agua de lluvia, almacenarla y para lavarse las manos.
























