Médicos del Mundo advirtió al gobierno balear de los riesgos de fallecimientos por la aplicación de la reforma sanitaria dos semanas antes de la muerte del joven senegalés
Rajoy comparece mañana en el Congreso para presumir de los recortes, entre ellos los sanitarios, que provocaron la muerte de Alpha Pam. Su cuerpo fue repatriado ayer a Senegal.
Se podría haber evitado, pero no se hizo y Alpha Pam murió solo, en medio de un charco de sangre, en la España de 2013, por una enfermedad curable como la tuberculosis (TBC). Apenas dos semanas antes del fallecimiento del joven senegalés, Médicos del Mundo había advertido personalmente al conseller de Salud y al presidente del Gobierno balear de su preocupación por los efectos que la aplicación del RDL 16/2012 estaba suponiendo a la población de la isla, especialmente a personas migrantes, enfermas mentales y sin recursos.
En esta reunión –la última de las ocho mantenidas con responsables de la administración balear- se hizo mención explícita de lo que estaba ocurriendo en el Hospital de Inca, con numerosos casos documentados de denegaciones de atención, cobros a menores de edad, a embarazadas, enfermos crónicos y pacientes que sufren enfermedades transmisibles. Lo ocurrido con este caso es un triste ejemplo de cómo una legislación injusta y ambigua provoca que ciertas enfermedades queden en la práctica sin seguimiento ni cura.
Médicos del Mundo había advertido también de la existencia de un brote de tuberculosis en un albergue de Mallorca, de titularidad pública. Se habían identificado 8 personas en este centro sin tratamiento de TBC, a pesar de haber sido diagnosticadas. Otra muestra del deterioro de la salud que está provocando el RDL no solo entre la población migrante, sino también entre la población española más vulnerable.
La exclusión sanitaria provocada por las políticas de austeridad se ha saldado con la muerte de una persona por una enfermedad curable. Además, este caso implica la falta de control de una patología infectocontagiosa, por lo que la dimensión del problema es ya de salud pública. Las tasas de tuberculosis en España son más elevadas que en otros países de nuestro entorno -el doble de las de Francia o el Reino Unido y el triple que en Alemania1– y la reforma sanitaria no ayuda en absoluto a controlarlas.
El precio de la austeridad
Pocos días después de darse a conocer la muerte de este residente en Baleares, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, informará al Congreso de su Plan de Reformas, en el que presume de haber emprendido recortes sanitarios como el RDL16/2012, que ya se está cobrando vidas como la de Alpha Pam. Aunque el Gobierno pone números a la exclusión sanitaria -estima un ahorro de 500 millones de euros con la supresión de 873.000 tarjetas sanitarias2- varios expertos han manifestado que el ahorro no será tal, puesto que al negar la atención primaria a un colectivo se multiplicará sin embargo la asistencia en urgencias, que tiene un coste mucho más elevado.
El gobierno se apunta como un logro lo que es un retroceso en términos de salud pública, con cientos de miles de personas que no reciben la atención sanitaria adecuada en España. Las consecuencias más graves de esta legislación hemos comenzado a verlas con la muerte de Alpha Pam, pero si no se toman medidas inmediatas para asegurar el derecho a la salud de todas las personas, casos como éste se repetirán.
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1 http://www.ecdc.europa.eu/en/publications/Publications/Forms/ECDC_DispForm.aspx?ID=1078
2 http://www.lamoncloa.gob.es/NR/rdonlyres/29B5272B-EC30-478C-80F2- B29D675CD4E7/0/PNREspa%C3%B1a2013.pdf (página 113)
























