Primer debate regional sobre el impacto de las empresas en los derechos humanos en América Latina y el Caribe

827

BOGOTA / GINEBRA (26 de agosto de 2013) – Más de 400 representantes globales, regionales y nacionales de empresas, asociaciones industriales, Gobiernos, organismos regionales e internacionales, sindicatos, sociedad civil, representantes de pueblos indígenas y otros se reunirán para el primer Foro Regional de América Latina y el Caribe sobre el impacto de las empresas en los derechos humanos. Representantes de empresas del sector minero, energético-petrolero, de alimentos y bebidas, banca y finanzas, y agropecuario harán parte del diálogo con comunidades locales, ONG y funcionarios del sector público.

El Foro Regional multisectorial, organizado por el Grupo de Trabajo de Naciones Unidas sobre las empresas y los derechos humanos, junto con la Dirección Regional para América Latina y el Caribe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Gobierno de Colombia, tendrá lugar en Medellín, Colombia, del 28 al 30 de agosto 2013.

“Nunca ha habido una reunión regional sobre empresas y derechos humanos de tal envergadura”, dijo Pavel Sulyandziga, quien actualmente preside el grupo de cinco expertos de Naciones Unidas. “El Foro Regional de América Latina y el Caribe reunirá por primera vez una amplia gama de partes interesadas, algunas con puntos de vista divergentes, para dialogar abiertamente sobre cómo gobiernos y empresas están abordando el impacto de las empresas sobre los derechos humanos en la región”.
 
El Foro Regional tiene como objetivo difundir los Principios Rectores de Naciones Unidas sobre las empresas y los derechos humanos*, la norma de autoridad mundial para prevenir y remediar las consecuencias adversas de las actividades empresariales sobre los derechos humanos.

Los Principios Rectores de Naciones Unidas destacan las medidas que deben tomar los Estados y las empresas para prevenir y hacer frente a los efectos adversos, así como para asegurar acceso a mecanismos de reparación eficaces para personas y comunidades que hayan sufrido las consecuencias negativas de las actividades de empresas.

“El papel de empresas nacionales y extranjeras en la sociedad ha sido un tema polémico en la región. La desigualdad y la pobreza han contribuido a agravios históricos y a la desconfianza hacia las empresas. Pero el conflicto no es la solución”, dijo Alexandra Guáqueta, la miembro hispanohablante del Grupo de Trabajo.

“La región necesita tanto empleos como inclusión social y económica. Los Principios Rectores proveen una plataforma sólida para alinear las actividades empresariales con los derechos humanos y el desarrollo sostenible. La cultura latinoamericana nunca ha cuestionado los derechos humanos. La región tiene una oportunidad única de convertirse en líder sobre empresas y derechos humanos, aumentar su competitividad en el mercado global, y atender las necesidades sociales”, recalcó la experta.

“Los Principios dan a las empresas previsibilidad sobre lo que se espera de ellas,” dijo el Sr. Sulyandziga. “También dan a otras partes interesadas, incluida la sociedad civil  y los inversionistas, las herramientas para medir los avances donde realmente importa – en la vida diaria de las personas”.

Este primer encuentro regional representa una oportunidad para que todas las partes interesadas dialoguen sobre los desafíos en la implementación de los Principios Rectores de Naciones Unidas en sectores y contextos operativos específicos, y en relación a derechos y grupos específicos, incluidos los pueblos indígenas y los afrodescendientes.

En América Latina, como en otras partes del mundo, decenas de inversiones nacionales y extranjeras en las industrias extractivas, agrícolas y del turismo han sido bloqueadas debido a la oposición social e incertidumbre sobre los impactos sobre la salud y ambientales. “Un nuevo contrato social, que toma en consideración las realidades de la globalización del siglo 21 es necesario”, dijo Michael Addo, el tercer miembro del Grupo de Trabajo que estará presente en este primer Foro regional.

“Éste es un diálogo entre actores económicos y políticos clave que participan en la formulación y la implementación de las nuevas reglas de juego en la rendición de cuentas y la responsabilidad corporativa a nivel global. Nuestro rol en el Grupo de Trabajo de Naciones Unidas es crear un ambiente seguro para resolver problemas e innovar”, agregó la Sra. Guáqueta.

El Foro Regional de América Latina y el Caribe da seguimiento al diálogo internacional que tuvo lugar durante el primer Foro de Naciones Unidas sobre las empresas y los derechos humanos, que reunió más de 1000 participantes de más de 80 países en Ginebra el año pasado. Los resultados del Foro Regional se llevarán al próximo Foro global que tendrá lugar en Ginebra del 2 al 4 de diciembre 2013.

El evento estará abierto a los medios de comunicación. Para acreditación de prensa, por favor contactar: Regionalforumbhr@ohchr.org / maria.eugenia.boza@undp.org / nicolasduran@presidencia.gov.co

El Grupo de Trabajo de la ONU celebrará una conferencia de prensa junto con los otros co-organizadores del Foro Regional en el Hotel Dann Carlton, Medellín, el 28 de agosto entre las 11.00am y 11.30am.

(*) Lea los Principios Rectores de Naciones Unidas sobre las empresas y los derechos humanos (Español/Inglés): http://www.ohchr.org/EN/Issues/Business/Pages/Tools.aspx

______________________________

The impact of businesses on human rights in Latin American and the Caribbean – First regional debate

BOGOTA / GENEVA (26 August 2013) – More than 400 representatives from global, regional and domestic businesses, industry associations, Governments, international and regional bodies, trade unions, civil society, indigenous peoples and others will join the first Latin American and Caribbean regional forum on the impact of businesses on human rights. Business representatives in mining, oil and energy, food and drink, banking and finance, and agribusiness will be present at the dialogue session to meet face-to-face with local communities, NGOs and public sector officials.

The multi-stakeholder regional forum, organized by the United Nations Working Group on Business and Human Rights, together with the UN Development Programme’s (UNDP) Regional Bureau for Latin America and the Caribbean, and the Government of Colombia, will take place in Medellín, Colombia, from 28 to 30 August 2013.

“Such a large regional gathering on business and human rights has no precedent. The Latin American and Caribbean forum will bring together for the first time a wide range of stakeholders, some of them with contrasting points of view, to openly discuss how governments and businesses are moving to address the impacts of business activities on human rights in the region,” said Pavel Sulyandziga, who currently heads the five-strong UN Working Group of experts.

The Regional Forum is designed to disseminate the UN Guiding Principles on Business and Human Rights*, the world’s authoritative standard for preventing and addressing the risk of negative human rights impacts linked to business activity. The UN Guiding Principles outline what States and business enterprises should do in practice to prevent and address impacts and to ensure access to effective remedies for those whose rights have been adversely affected by business activity.

“The role of domestic and foreign enterprises in society has been a heated topic in the region. Inequality and poverty have added to historical grievances and distrust of business. But conflict is not the answer,” said Alexandra Guáqueta, the Spanish-speaking member of the UN Working Group.

“The region needs jobs as well as social and economic inclusiveness. The UN Guiding Principles provide a solid platform to align business activities with human rights and sustainable development. Latin American culture has never questioned human rights. The region has a unique opportunity to become a champion on business and human rights, bolster its competitiveness in the global market, and respond to social needs,” she added.

“The Principles give businesses predictability in what is expected of them,” Mr. Sulyandziga said. “They also provide other interested parties, including civil society and investors, the tools to measure progress where it really matters most – in the daily lives of people.”

This first regional gathering will be an opportunity for all stakeholders to discuss challenges in the implementation of the UN Guiding Principles in particular sectors and operational environments, and in relation to specific rights and groups, such as indigenous peoples and Afro-descendants.

In Latin American, as in other parts of the world, dozens of domestic and foreign investments in the extractive industry, agribusiness and tourism have been blocked due to social opposition and uncertainty over health and environmental impacts. “A new social contract, which takes into account the realities of 21st century globalization, is needed,” noted Michael Addo, the third member of the Working Group attending this first Regional Forum.

“This is a dialogue among the key economic and political actors driving global corporate accountability. Our role in the UN Working Group is to provide a safe environment to solve problems and innovate,” Ms. Guáqueta said.

The Latin American and Caribbean Regional Forum follows last year’s global dialogue at the first annual UN Forum on Business and Human Rights in Geneva, which brought together over 1,000 registered participants from more than 80 countries. Its results will feed into the next global forum to be held also in Geneva from 2 to 4 December 2013.