“En un planeta capaz de producir alimentos para toda la población de manera sostenible es aberrante que 870 millones de personas sigan pasando hambre” señalaba el campesino Jerónimo Aguado (Plataforma Rural). Una lacra que en África sigue causando estragos: “las lluvias son cada vez más impredecibles, problemas ambientales como el cambio climático afectan muy negativamente a nuestras cosechas y las medidas proteccionistas que los países del Norte siguen manteniendo sobre muchos productos agrícolas junto con la presión que ejercen sobre nuestros recursos las grandes empresas agroalimentarias siguen siendo la principal barrera para nuestro desarrollo y para alcanzar nuestra soberanía alimentaria” insistía Seydou Wane (FODDE-Senegal).
Sobre el impacto de políticas europeas como la PAC, Aguado añadía: “la PAC ha desmantelado la agricultura a pequeña escala y ha sido un auténtico desastre”. Sobre el proceso Río+20 concluía: “tras 20 años de incumplimientos, Río+20 solo nos deja más ríos de pobreza y de sufrimiento humano. Desde el ámbito rural, seguimos construyendo alternativas y potenciando la vuelta al campo, a pesar de que los pequeños productores no contamos con apoyo por parte de las políticas públicas”.
Sobre los escasos avances que ha supuesto el documento final de Río+20, Roberto Bissio (director del Instituto del Tercer Mundo y coordinador de Social Watch) llamaba a rescatar el principio “quien contamina paga” aprobado en Río 92 y planteaba ¿porqué no hacer pagar a la industria petrolera la contaminación causada? También insistía en la necesidad de crear mecanismos para restituir la deuda ecológica que tenemos con los países del Sur.
Menos desarrollo y más ruralidad o situar los límites ecológicos de nuestro planeta en el centro para construir un verdadero desarrollo sostenible han sido algunas de las propuestas con las que las organizaciones participantes en este Seminario en Madrid y en una jornada de trabajo posterior quieren seguir trabajando en red para construir alternativas al escenario post-Río+20.
El futuro de la agenda post-2015
Ante la certeza del incumplimiento de los ODM, muchas organizaciones sociales continúan trabajando en red para articular propuestas que definan el futuro de la agenda post-2015 en base a las demandas de las poblaciones empobrecidas. Uno de los retos es promover sinergias entre las agendas de desarrollo y las de medio ambiente de manera que los futuros ODS (propuestos en Río+20 y que Naciones Unidas quiere poner en marcha para 2015) confluyan con la agenda post-2015.
Conseguir la financiación necesaria para las políticas de desarrollo pasa por compromisos políticos de lucha contra el fraude fiscal, la aprobación de un impuesto a las transacciones financieras o la eliminación de los subsidios a los combustibles fósiles optando por energías más limpias y sostenibles.
























