Farmamundi aplaude la sentencia favorable que el Tribunal Supremo de la India dictó el 1 de abril a los fabricantes indios de genéricos ante la demanda de la multinacional farmacéutica suiza Novartis. La patente denegada era para un medicamento contra el cáncer, cuyo tratamiento costaba 2.600 dólares por paciente al mes, frente a los 200 que cuesta la versión genérica. Farmamundi defiende a través de la campaña “Esenciales para la vida” la flexibilidad de las patentes para proteger la salud pública y el cambio de las normas internacionales de comercio que impiden el acceso a los medicamentos de gran parte de la población mundial.
En enero de 2006, la compañía farmacéutica solicitó la patente en el país asiático de una variante de un medicamento anticancerígeno (mesilato de imatinib) comercializado como Glivec. Fue rechazada porque, de acuerdo con la ley india de patentes, sólo las innovaciones auténticas pueden registrarse.
Tras el rechazo de las autoridades indias, Novartis presentó una demanda contra esta resolución y contra la ley india de patentes. Después de más de seis años de batalla legal, la sentencia del Tribunal Supremo por fin ha puesto punto final a esta disputa y da la razón a la industria india, primero, al considerar que, efectivamente, las propiedades del mesilato de imatinib no han cambiado y, lo más importante, la ley india de patentes queda intacta.
La mayoría de las veces un medicamento nuevo no tiene por qué ofrecer una mejora terapéutica. “La mayor parte de los fármacos nuevos son modificaciones de otros ya existentes que no aportan nada nuevo pero que se han repatentado para venderlos igual de caros que si fueran nuevos por 20 años más, extendiendo así la patente” explica Xosé Mª Torres, farmacéutico experto en temas de patentes y miembro de Farmamundi.
La sentencia judicial es importante porque ratifica la legalidad del apartado 3D de la Ley India de Patentes y sale en defensa de la salud pública, ya que los medicamentos más usados en los países en desarrollo y en comunidades muy vulnerables suelen ser los más necesarios, eficaces y seguros.
La India es una de las potencias emergentes que posee una poderosa industria farmacéutica fabricante de medicamentos genéricos con precios más asequibles. “El 90% de los medicamentos contra el SIDA son fabricados en la India, que se ha convertido en la llamada “farmacia de los pobres”, explica Torres.
De acuerdo con la sentencia, Novartis tendrá que cargar con los costes del juicio y dispondrá de 90 días para apelar la sentencia. El director general de la multinacional en la India, Ranjit Shahani, ha mostrado a través de un comunicado publicado en la web de la farmacéutica su desacuerdo por la sentencia y ha asegurado que las patentes «deben ser reconocidas» para «fomentar la inversión en innovación médica, en especial en necesidades médicas no tratadas».
























