El Fondo Mundial ha asumido el compromiso de promover y proteger los derechos humanos. No se trata sólo de un principio ético firme, sino también de una política de salud sólida. Para derrotar realmente al VIH, la tuberculosis y la malaria, debemos centrarnos en la protección de los derechos humanos básicos de las personas vulnerables, haciendo que los avances científicos estén al alcance de todos. En consonancia con este enfoque, el Fondo Mundial incluyó en fecha reciente una condición en su subvención del VIH con Vietnam que requiere del Gobierno la selección de una organización internacional que se encargue de supervisar los centros de detención obligatoria para drogodependientes. El Fondo Mundial trabaja estrechamente con sus homólogos vietnamitas a fin de establecer un calendario razonable para su clausura, además de proporcionar un apoyo directo a las redes nacionales de poblaciones clave. Estos centros de detención obligatoria para drogodependientes de Vietnam han sido un motivo de grave preocupación para las organizaciones de derechos humanos, y el Fondo Mundial ha mostrado repetidamente su preocupación por los derechos humanos a las autoridades vietnamitas y tomado medidas programáticas para abordar esta delicada cuestión.
De acuerdo a los términos de una subvención de US$85 millones firmada en mayo de 2013 entre el Fondo Mundial y el Ministerio de Salud de Vietnam, el Gobierno vietnamita aceptó seleccionar una organización no gubernamental internacional e independiente para que supervise las condiciones existentes en todos los centros de tratamiento de drogodependientes donde el Fondo Mundial subvenciona intervenciones. Esta organización internacional deberá acreditar una larga experiencia en la supervisión y la provisión de asistencia médica de emergencia en los centros sanitarios de tratamiento y entornos cerrados, no podrá participar directamente en las operaciones diarias de los centros, deberá disfrutar de un acceso irrestricto y estar autorizada a hacer recomendaciones al Gobierno de Vietnam basadas en sus conclusiones. Esta protección adicional contribuirá a asegurar que los servicios que se prestan en dichos centros a través de los recursos del Fondo Mundial sean utilizados de manera voluntaria y que el tratamiento médico se ofrezca de acuerdo con las normas internacionales de derechos humanos. A partir del 1 de enero de 2014, todo el apoyo del Fondo Mundial a los servicios que se proporcionan en estos centros estará condicionado a esta supervisión. El Fondo Mundial mantiene su compromiso de fortalecer la contribución esencial de la sociedad civil a la lucha contra el VIH y el SIDA. La subvención concedida a Vietnam también facilita financiamiento inicial a las redes nacionales de trabajadores sexuales, personas que se inyectan drogas y personas que viven con el VIH, los grupos más vulnerables a la pandemia. Se prevé que este financiamiento fortalecerá la sostenibilidad de las redes, su implicación en la respuesta nacional y su capacidad para defender los derechos humanos de los miembros de sus comunidades.
























