Fundación Adecco y UPS impulsan el voluntariado corporativo como herramienta esencial de la contribución social

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La Fundación Adecco ha experimentado un aumento significativo en el voluntariado corporativo, es decir, en el trabajo realizado en el marco empresarial en los últimos años. La Fundación Adecco movilizó un 30% más de voluntarios en el 2013 que en 2011.

El voluntariado corporativo profesional, en el que los empleados transfieren su know-how a los beneficiarios, está experimentando un gran auge: en los últimos tres años ha crecido de manera espectacular, un 458%.

El voluntariado corporativo aumenta la lealtad de los participantes. El 100% de los que lo han hecho repetiría la experiencia y lo recomendaría a sus familiares.

El 12,5% de las personas que regularmente se ofrecen como voluntarios han ayudado a personas con discapacidad, sin embargo a más de la mitad (58%) le gustaría ayudar a personas con discapacidad si se les diera la oportunidad.

El perfil del empleado que realiza el voluntariado corporativo es el de mujer de 35 años que participa en estas actividades para tener la oportunidad de empatizar con diferentes realidades y romper con los estereotipos.

Madrid, 13 de marzo de 2014.- La Fundación Adecco, con la colaboración de UPS y Hacesfalta.org, han realizado el primer informe Voluntariado en el Tercer Milenio, un trabajo que ha permitido analizar las tendencias recientes de voluntariado y profundizar en el voluntariado corporativo como una herramienta esencial de contribución social.

El informe se ha realizado en base a una encuesta a 352 internautas que realizan voluntariado o desean hacerlo, complementada con otra paralela a 450 personas que han participado en actividades de voluntariado corporativo a través de la Fundación Adecco.

Según Daniel Carrera, director general de UPS: “UPS fomenta la participación activa de sus empleados en programas de voluntariado y servicio a la comunidad. Creemos que la participación crea una fuerza de trabajo positivo y beneficia a las comunidades en las que vivimos, trabajamos y en las que hacemos negocio”.

Por su parte, Francisco Mesonero, director general de la Fundación Adecco, comenta que: “Desde la Fundación Adecco creemos firmemente en el potencial del voluntariado corporativo como respuesta eficaz a la integración de personas con discapacidad, a la normalización y a la eliminación de barreras y estereotipos. Afortunadamente, se prevé que, en los próximos años, la actividad de voluntariado, tanto social como corporativo, siga creciendo exponencialmente, posibilitando la transmisión de talento y posicionándose como una política integrada en la gestión de los Recursos Humanos, que induce una mejora en el orgullo de pertenencia y una mejora en los ratios de retención, fidelización y atracción del talento”.

Voluntariados corporativos desarrollados por la Fundación Adecco

En el año 2013, la Fundación Adecco ha desarrollado 160 voluntariados corporativos junto a 37 empresas, en los que han participado 4.145 voluntarios y 5.650 personas con discapacidad.

Además, registramos una evolución positiva año tras año en las cifras de voluntariado, cuyo incremento interanual está resultando imparable (un 31% en el último trienio).

La modalidad de voluntariado más habitual ha sido el profesional (45,9%), es decir, actividades en las que los voluntarios transfieren, a las personas con discapacidad, su know how o conocimientos específicos de su puesto de trabajo.

En segundo lugar, se sitúa el voluntariado medioambiental, con un 25,3%. En este apartado incluiríamos todas las acciones desarrolladas con empleados y personas con discapacidad dirigidas a favorecer la sostenibilidad del entorno y el cuidado de nuestra fauna y flora.

Con un 17,8% nos encontramos con el voluntariado de tipo deportivo, es decir, actividades en las que empleados y beneficiarios han practicado disciplinas deportivas, ya sea convencionales o adaptadas, trabajando en equipo por una misma meta y bajo las mismas reglas y normas.

Además, un 6,2% de los voluntariados han sido de ocio o culturales. Por ejemplo, visitas a museos, conciertos u obras de teatro. Por último, un 4,8% de los voluntariados han sido de tipo terapéutico.

Es destacable la escalada que está experimentando el voluntariado profesional en los últimos años: en el último trienio las acciones de este tipo han crecido de manera espectacular, en un 458%. En general, el voluntariado profesional representa aproximadamente el 46% de los compromisos voluntarios.

El voluntariado profesional permite a los empleados compartir sus conocimientos y experiencia en lo que mejor saben hacer, en lo que constituye su día a día: facturas, atención al cliente, recepción de llamadas, etc.

Según Mesonero: “el voluntariado profesional es la modalidad que permite a los beneficiarios una mayor cercanía con el empleo, ya que aprenden a desempeñar funciones determinadas y a manejar herramientas específicas de un puesto de trabajo”.

El perfil del voluntario corporativo

De acuerdo con el informe de la Fundación Adecco, el perfil medio de un voluntario corporativo es una mujer (54%), de 35 años, que ve el voluntariado como una oportunidad para empatizar con otras realidades y derribar estereotipos. De cerca le sigue un 37,3% que realiza voluntariado para crecer personalmente y sentirse realizado.

Hay un rasgo en el que coinciden todos los voluntarios corporativos: el 100% de los encuestados quiere repetir como voluntario y recomendaría la experiencia a sus allegados. En otras palabras, nadie participa sólo una vez, sino que es una práctica que fideliza a sus participantes.

Voluntariado y discapacidad

La encuesta de Fundación Adecco, UPS y HacesFalta.org, ha querido profundizar en el voluntariado con personas con discapacidad. Los resultados reflejan que sólo un 12,5% de las personas que habitualmente realizan voluntariado, lo han realizado alguna vez con personas con discapacidad.

Sin embargo, a más de la mitad (58%) le gustaría vivir esta experiencia si tuviera la oportunidad, frente a un 42% que no lo tiene tan claro por diversas razones. El principal motivo lo refleja la respuesta de una encuestada de 35 años: ”no me siento preparada para ello, pues nunca he tratado con personas con discapacidad”.

A este respecto, Francisco Mesonero comenta que: “en nuestra sociedad siguen existiendo barreras, en forma de prejuicios y estereotipos, que dificultan la integración de las personas con discapacidad. Estas barreras pesan aún más que las físicas, las de accesibilidad. El voluntariado es precisamente una herramienta ideal para combatir estos prejuicios, pues los voluntarios tienen la oportunidad de normalizar la discapacidad y darse cuenta de que no existen personas discapacitadas, sino entornos y creencias que discapacitan a las personas”.