El Fondo Mundial lanzó este mes la plena ejecución de su nuevo modelo de financiamiento cuyo rasgo principal es haber pasado de un enfoque uniforme a otro más específico, de modo que se pueda conseguir una mayor repercusión a nivel mundial y se atienda a más personas. Hoy, comprensiblemente, muchos países que fueron informados el 12 de marzo sobre su monto de asignación para el período 2014-2016, se muestran muy interesados en saber cómo se determinaron estos montos. Muchos de ellos preguntan: ¿cuál fue la fórmula que se aplicó para decidir las asignaciones?
El Fondo Mundial ha preparado y publicado una explicación para responder a esa pregunta. Se llama “Resumen del método de asignación” y se trata de un texto bastante exhaustivo y detallado al que se puede acceder en el sitio web del Fondo Mundial:http://www.theglobalfund.org/en/fundingmodel/allocationprocess/
La intención primordial del Fondo Mundial es asignar fondos a aquellos países en los que la carga de VIH, tuberculosis y malaria es mayor y donde existe una menor capacidad de pago. Los dos factores más importantes del método de asignación, con diferencia, son la carga de enfermedad y el nivel de ingresos nacional. A continuación se consideraron otros factores cualitativos para tener en cuenta circunstancias especiales en cada país debido al desempeño anterior de subvenciones, la repercusión, el incremento en las tasas de infección, el riesgo, la capacidad de absorción y otras consideraciones.
El Fondo Mundial recomienda encarecidamente a todos los países que optimicen el uso de los fondos procedentes de todas las fuentes con el fin de determinar cómo pueden servir mejor a los objetivos fijados por el país. El diálogo de país es el vehículo principal para reunir a los asociados y decidir la mejor manera de maximizar la repercusión. En algunos países, donde los montos de asignación son menores a lo esperado, es posible que se haga un examen crítico de las subvenciones vigentes y se debata cómo cambiar el destino de los fondos o la necesidad de reprogramar las subvenciones. En algunos casos, será difícil escoger la mejor opción, y en otros, la reprogramación de las subvenciones puede mejorar el apoyo para trabajar más eficazmente. Aquellas personas que conocen la situación sobre el terreno en cada país son las que pueden tomar las mejores decisiones.
Cuando la Junta Directiva del Fondo Mundial adoptó decisiones importantes respecto del nuevo modelo de financiamiento, sus miembros insistieron en que promover la presentación de solicitudes ambiciosas formase parte del nuevo modelo, y para ello propusieron la creación de financiamiento de incentivo y otros medios. Algunos países han preguntado cómo se puede hablar de ambición cuando los fondos disponibles son limitados. No obstante, cualquiera que observe el VIH, la tuberculosis y la malaria desde una perspectiva mundial, podrá comprobar que para conseguir los avances necesarios para derrotar a las tres enfermedades es imprescindible contar con una ambición, un afán innovador y una determinación enormes. Hacer las cosas de la misma manera no produce cambios significativos. La respuesta a estas tres enfermedades debe mostrar una evolución permanente para adaptarse a los cambios producidos sobre el terreno. Derrotar a estas enfermedades requiere que todos pensemos con creatividad y determinación. Una extraordinaria lección que nos dejó la década pasada es que, cuando trabajamos juntos, podemos ser capaces de conseguir mucho más de lo que hoy nos parece posible.
























