Personas sin hogar recuperan su futuro con el primer curso de coaching que les permite abandonar la calle

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Se trata de una iniciativa que nunca antes se había aplicado en España, basada en recuperar su autoestima, confianza y relaciones sociales

Un grupo de 12 personas sin hogar de la Comunidad de Madrid aborda este viernes el cuarto de los fines de semana del curso de «coaching» que les prepara para el futuro y les permite la formación emocional y la preparación para abandonar la calle y poder recuperar su anterior vida.

El pasado 29 de enero se inició por primera vez en España esta iniciativa pionera nunca antes aplicada a personas sin hogar. La Fundación Me Importas inició este programa basado en técnicas de liderazgo personal, inteligencia emocional y «coaching», en colaboración con la empresa ‘Energía Positiva’ que ha importado los talleres de Estados Unidos, donde se llevan haciendo más de 30 años.

Los participantes han superado ya con muy buenos resultados cuatro fines de semana de formación y se encuentran en la etapa de liderazgo, trabajando en equipo con el resto de compañeros de curso, que también son personas con hogar. Algunos han recuperado su independencia, relaciones familiares, amistades, seguridad en sí mismo, etc.

Se trata del primer taller integrador, abierto a personas de todo tipo y condición, lo que permite generar nuevos vínculos, hacer nuevas amistades y crear una nueva red en su vida que le posibilite nuevas relaciones personales o laborales, algo de especial incidencia para las personas sin hogar.

Las 12 personas sin hogar que participan en esta primera experiencia proceden de otros programas de acogida del Ayuntamiento de Madrid y distintas ONG como Rais, Cáritas, Hermanos San Juan de Dios y Fundación San Martín de Porres. Lo están realizando con otras 13 personas ‘con hogar’. En total el curso está integrado por 25 alumnos.

El programa tiene como base una formación práctica-vivencial, con el objetivo de que las personas recupere la conciencia de uno mismo, autoestima, empoderamiento, autogestión, conciencia social y gestión de las relaciones. Estos sentimientos se pierden poco a poco durante el tiempo que las personas sin hogar viven en la calle, debido a la situación tan difícil a la que se enfrentan.